La crisis económica golpea con más fuerza a las mujeres y diversidades. Según el informe presentado por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) en el cruce de peatonales de Rosario, el 76% de las mujeres y personas LGBTIQ+ en la provincia de Santa Fe asegura estar peor económicamente que el año pasado. El relevamiento advierte además un aumento del endeudamiento, el pluriempleo y el deterioro de la salud mental, como parte de un proceso de “feminización de la pobreza” agravado bajo el actual gobierno nacional.
El estudio, titulado “El impacto de la situación económica en mujeres y disidencias en la provincia de Santa Fe – Volumen 2”, fue elaborado a partir de 378 encuestas en Rosario, el Gran Rosario, Santa Fe y su área metropolitana. El 95% de las respuestas corresponden a mujeres y el 5% a personas trans o no binarias, en su mayoría de entre 25 y 44 años.
Los datos son elocuentes: más de la mitad son jefas de hogar, el 62% tiene personas a cargo, y el 70% realiza alguna actividad económica, aunque en su mayoría sin estabilidad laboral.
- El 55% no tiene empleo formal y el 27% sostiene dos o más trabajos para intentar cubrir los gastos mínimos. Aun así, el 68% debió recurrir a préstamos o créditos informales para comprar alimentos o pagar servicios, y el 85% no logra ahorrar ni sostener hábitos de consumo básicos.
“Las mujeres son las principales víctimas del endeudamiento y de la crisis”, señaló Gabriela Sosa, candidata a diputada nacional por el Frente Amplio por la Soberanía (FAS), durante la presentación. “La verdadera deuda es interna y es con las mujeres. Nosotras somos las que más pagamos y más nos endeudamos. Por eso planteamos suspender el pago de la deuda externa hasta saber qué corresponde pagar y priorizar las deudas sociales”, remarcó.
En la misma línea, Sofía Botto, directora del ISEPCi Santa Fe, subrayó que “a casi dos años del gobierno de Javier Milei se profundizó la precarización y la feminización de la pobreza”. Y agregó: “Las políticas económicas actuales, junto con la ausencia de programas locales, llevan al límite la supervivencia cotidiana y agravan los problemas de salud mental”.
El informe también revela un malestar emocional generalizado entre las mujeres encuestadas, que expresaron angustia, cansancio, desesperanza y estrés constante frente a la falta de oportunidades. “A las múltiples tareas de cuidado se suma el ajuste económico y la incertidumbre por el futuro”, sintetizó Botto.
Durante la presentación, el FAS propuso una reforma tributaria progresiva y feminista, la eliminación del IVA en productos de la canasta básica, higiene y medicamentos, y la creación de un sistema nacional de cuidados que garantice espacios comunitarios para la atención de niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
“Queremos llevar estas propuestas al Congreso porque detrás de cada número hay vidas concretas. La autonomía económica de las mujeres es una prioridad que hoy se ve más amenazada que nunca”, concluyó Sosa ante un grupo de militantes y vecinas que acompañaron el acto en pleno centro rosarino.
