Un inmueble ubicado en Rueda y Príncipe de Gales, en la zona sur de Rosario, fue demolido este jueves por estar vinculado a una facción de la banda de “Los Cantero”. La construcción funcionaba como punto de venta de drogas y registraba episodios de violencia en el barrio.
La demolición fue supervisada por la vicegobernadora Gisela Scaglia, el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, y representantes del Ministerio Público de la Acusación (MPA). Según explicaron, el inmueble no solo era utilizado para el narcomenudeo, sino que también registraba hechos de violencia asociados: disparos, presencia de personas armadas y actividades sospechosas en la zona.
“Lo que buscamos es que estos lugares no vuelvan a ser ocupados ni por la misma banda ni por otra. Que desaparezcan del mapa del barrio y que los vecinos recuperen algo de tranquilidad”, señalaron desde el gobierno provincial.
Desde que se promulgó la Ley de Microtráfico, a fines de 2023, la Provincia encaró una estrategia de intervención conjunta con la Justicia, el MPA, la Policía y municipios locales. El objetivo es desactivar los espacios que sostienen economías criminales y que generan violencia en los barrios.
De los 70 inmuebles derribados en Santa Fe, la mayoría se encontraba en Rosario. La mecánica es similar: tras los allanamientos judiciales, el inmueble queda inutilizado para cualquier otra actividad y finalmente se procede a la demolición. “La mejor manera de evitar que el delito se reinstale es desmantelar los lugares donde operaba”, explicó Cococcioni.
Para los fiscales del MPA, la medida no solo tiene un impacto simbólico en la comunidad sino también un efecto práctico: “Cada derribo corta la cadena de negocios ilegales y dificulta que las bandas mantengan el control territorial”, apuntó el fiscal Franco Carbone, que sigue las investigaciones en la zona.


