El gobierno provincial abrirá este miércoles los sobres con las ofertas económicas para una de las obras más importantes de su plan de infraestructura penitenciaria: la construcción del muro perimetral y obras complementarias de la Unidad Penitenciaria N° 8, conocida como “El Infierno”. La cárcel, ubicada en Piñero, está destinada exclusivamente a alojar internos de alto perfil, entre ellos jefes narcos y sicarios, y será única en su tipo en Sudamérica.
Con un presupuesto oficial de $34.484 millones, el proyecto contempla la ejecución de un doble muro perimetral de 1800 metros, con una altura de 10 metros y torreones de vigilancia cada 70 metros. Además, se levantarán edificios de ingreso, gobierno general, torres y garitas de control. El predio elegido se extiende en un lote de más de cinco hectáreas, junto a la actual Unidad N°11, con acceso desde la Ruta A012 y la Ruta Provincial 14. El plazo de ejecución previsto es de 420 días.
La licitación se llevará a cabo este miércoles 2 de julio a las 11 de la mañana en la Sede de Gobierno de Rosario, con la presencia de autoridades del Ejecutivo provincial. La obra se enmarca en el plan integral que impulsa el gobernador Maximiliano Pullaro para fortalecer el sistema carcelario, mejorar las condiciones de detención y liberar a las comisarías del alojamiento de personas privadas de libertad, una medida que ya se concretó esta semana en Rosario.
Más capacidad, más control
La cárcel “El Infierno” comenzó a construirse en marzo y estará operativa en 2026. Contará con cuatro módulos de 288 celdas individuales cada uno, totalizando 1152 plazas. La edificación se completará con un sistema de vigilancia de última generación, una torre central de 36 metros con visión 360°, boxes individuales de comunicación sin contacto físico, servicio médico intramuros, sala de conferencias y hasta un helipuerto.
“Vamos a contener y aislar a más de 1000 presos de alto perfil para que no vuelvan a causar daño a la sociedad”, afirmó el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, al presentar el proyecto. El concepto de “alto perfil” incluye no solo el historial delictivo, sino también la capacidad operativa de los internos desde el interior del penal, algo que las autoridades buscan cortar de raíz con este nuevo modelo de detención.
La obra también incorpora criterios diferenciales de alojamiento. “Esta cárcel nos va a permitir categorizar a los internos en pequeños grupos de 12, según su peligrosidad, género y necesidades de seguridad”, explicó la secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri.


Un plan carcelario sin precedentes
La construcción de la Unidad Penitenciaria N°8 se suma a un paquete de obras de gran escala impulsado por la Unidad Ejecutora de Infraestructura en Seguridad Pública y Penitenciaria, coordinada por Diego Leone. El plan contempla ampliaciones en las unidades penitenciarias N°12 y N°14 de Rosario, N°10 de Santa Felicia, y en los penales N°13 y N°15 de Piñero. Además, ya está en funcionamiento la Subunidad N°4 en el mismo complejo.
Con todas estas intervenciones, el gobierno provincial prevé alcanzar 7.352 plazas carcelarias nuevas, con una inversión estimada en más de 414 mil millones de pesos. El objetivo central: liberar a las fuerzas policiales de tareas de custodia y destinarlas exclusivamente a prevención, patrullaje e investigación. “Hoy la infraestructura está al servicio de la seguridad y del orden. La cárcel no solo es castigo, también es control”, resumió un funcionario del área.

