Quedó inaugurada la primera etapa de las obras de adecuación edilicia en el Instituto de Lucha Antipoliomielítica de Rosario (ILAR), con el objetivo de ampliar la atención a niñas y niños con trastornos del desarrollo en el sistema de salud pública. La intervención se enmarca en una reforma integral del edificio y en la modificación de la Carta Orgánica de la institución, que permite sumar nuevos servicios. La inauguración fue encabezada por el intendente Pablo Javkin, junto a autoridades municipales, representantes del ILAR y de la organización TGD Padres Rosario TEA.
El nuevo espacio está destinado a niñas, niños y adolescentes de 0 a 14 años, con necesidades de abordaje integral en áreas como motricidad, lenguaje y comunicación social. En esta primera etapa se reformaron 52 metros cuadrados de la planta baja del edificio de la Dirección de Discapacidad, lindero al ILAR, para transformar una cocina, un patio y un depósito en una sala de juegos. Este ámbito servirá para realizar admisiones, evaluaciones e intervenciones, tanto individuales como grupales, con un enfoque interdisciplinario. También se acondicionaron sectores diferenciados por edades y se incorporó un espacio para entrevistas y encuentros con familias.
En la actividad, el intendente afirmó que la adecuación edilicia responde a una demanda concreta de familias y profesionales. “El ILAR nació para enfrentar la poliomielitis y hoy se adapta a nuevas realidades en materia de rehabilitación. Esta primera etapa está pensada para el desarrollo infantil y se integra al trabajo en red de la salud pública municipal”, señaló.
Además, expresó que el proyecto implica una decisión política en un contexto nacional de retrocesos en políticas sociales. “Hay un rol del Estado en la discapacidad, en integrar e incluir, y eso no se resuelve con discursos, sino con hechos”, sostuvo.
- La secretaria de Salud Pública, Soledad Rodríguez, destacó que este nuevo nivel de atención permitirá trabajar con niñas y niños que requieran tratamientos singularizados. “Es un proyecto enorme, pero estamos preparados para el desafío”, afirmó.
Desde la organización TGD Padres Rosario TEA, Ivana —una de sus integrantes— valoró la creación del nuevo espacio. “Es algo que venimos impulsando desde hace años. Antes, quienes no tenían obra social quedaban fuera del sistema. Este espacio permite abordar el desarrollo desde edades tempranas, lo que mejora la autonomía futura de las personas”, explicó. La agrupación, además, continuará monitoreando el desarrollo del proyecto.
La segunda etapa de obra contempla la construcción de un Jardín Terapéutico al aire libre, con sectores de descanso y juego, mientras que la tercera fase sumará 297 metros cuadrados en planta alta, con nuevos consultorios, salas de terapias, espacios para equipos profesionales y servicios complementarios.
En paralelo, la modificación del artículo 3 de la Carta Orgánica del ILAR, aprobada a fines del año pasado, permite que el instituto no se limite a la rehabilitación motora, sino que amplíe su cobertura a todas las dimensiones del desarrollo infantil, incluyendo los Trastornos del Espectro Autista (TEA) y otras patologías definidas por su Consejo de Administración.
Del acto participaron también el senador provincial Ciro Seisas; los secretarios municipales Sebastián Chale, Nicolás Gianelloni, Carolina Labayru, Mónica Ferrero; el director de Discapacidad, Maximiliano Marc; la presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck; y miembros del Consejo General Administrativo del ILAR, entre ellos Miguel Ángel Cappiello, Carolina Binner y Silvia Marmiroli.
Sobre el ILAR
El Instituto de Lucha Antipoliomielítica y Rehabilitación del Lisiado fue creado en 1957 en respuesta a la epidemia de poliomielitis. Con el tiempo, adaptó su misión para atender diversas problemáticas de rehabilitación.
Actualmente, es el centro de mayor complejidad en la red pública de salud de Rosario y único con rehabilitación acuática, taller de órtesis y prótesis y unidad de traslado. Brinda atención interdisciplinaria en áreas como Kinesiología, Terapia Ocupacional, Fonoaudiología, Salud Mental, Trabajo Social, Bioingeniería, entre otras, y cuenta con una sala de internación con capacidad para 26 pacientes.
Además de la rehabilitación física, el ILAR trabaja en la reintegración de los pacientes a sus entornos cotidianos y ofrece alimentación adaptada desde su cocina propia, única en la red pública local.

