A poco más de 24 horas de que un temporal inédito descargara 420 milímetros de lluvia en Vera, el gobernador Maximiliano Pullaro recorrió las zonas afectadas junto a la intendenta Paula Mitre y funcionarios provinciales. Destacó que la ciudad pudo responder “de la mejor manera posible” gracias a las obras hídricas realizadas durante el último año y a la coordinación entre los distintos niveles del Estado.
Pullaro comparó la situación con otras ciudades argentinas como Bahía Blanca o Campana, donde temporales similares causaron mayores daños y demoras en la recuperación. “La diferencia está en que nosotros hicimos y mantuvimos las obras, y eso permitió que el agua escurriera rápido evitando una catástrofe más grave”, afirmó.
- En la recorrida, el gobernador anunció que la Provincia transferirá fondos para reparar las 60 cuadras de ripio dañadas y asistirá a los vecinos afectados con subsidios y ayuda social. Destacó también el trabajo conjunto de siete ministerios para la asistencia inmediata de evacuados y familias afectadas.
Por su parte, la intendenta Mitre valoró el acompañamiento provincial como un apoyo concreto y “anímico” para iniciar la etapa de reconstrucción, que incluye la reparación de calles y contención social. Actualmente, 75 personas permanecen evacuadas, pero se espera que puedan regresar a sus hogares en breve.
Las obras que permitieron mitigar el impacto del temporal incluyen limpieza y canalización de desagües, reentubamientos y mejoras en alcantarillas, principalmente en jurisdicción provincial. Pullaro señaló que se está gestionando con Vialidad Nacional la canalización pendiente en la Ruta Nacional 11, para optimizar el escurrimiento en el norte de la ciudad.
El secretario de Protección Civil, Marcos Escajadillo, coordinó un operativo que incluye asistencia alimentaria a evacuados y a 1.600 personas con viviendas afectadas, en conjunto con bomberos voluntarios y zapadores. Además, se reforzó el patrullaje preventivo para garantizar la seguridad en la zona.
El temporal que cayó sobre Vera es considerado un fenómeno extraordinario, equivalente a la lluvia anual caída en pocas horas. Sin embargo, las inversiones previas en infraestructura hídrica y la rápida acción del Estado provincial permitieron minimizar daños y acelerar la recuperación de la ciudad.


