Newell’s volvió a quedarse corto cuando más lo necesitaba. En su visita a Unión, por la anteúltima fecha del Apertura, igualó 1-1 y dejó pasar otra chance clave para arrimarse a la zona de clasificación. La Lepra no jugó bien, sufrió en defensa, fue superada en varios pasajes por un rival limitado, y se sostuvo gracias a una actuación formidable de Keylor Navas.
El equipo de Cristian Fabbiani quedó lejos del objetivo. Aunque las matemáticas aún lo contemplan, el fútbol le da la espalda: ni juego, ni contundencia, ni respuestas emocionales. Fue un equipo sin peso, con poco volumen de juego y demasiadas dudas defensivas.
Los goles llegaron en el primer tiempo. A los 11 minutos, Lucas Gamba cabeceó casi agachado dentro del área para abrir el marcador, tras una desconcentración defensiva rojinegra en un córner corto. El empate llegó rápido: Carlos González remató de zurda, la pelota rebotó en Franco Pardo y descolocó a Campisi. Oficialmente fue en contra, pero el mérito fue del delantero paraguayo.
El resto del primer tiempo fue parejo, de ida y vuelta. Newell’s tuvo una clara con Herrera, pero Navas volvió a ser figura tapando lo que parecía gol de Unión. El complemento mostró una tónica similar: posesión para el local, escasa reacción de la visita.
El costarricense sostuvo al equipo con varias atajadas de alto nivel, incluida una doble intervención ante Gamba y Martínez, y un vuelo espectacular ante un remate de Porfiri. En ataque, Newell’s apenas insinuó con González y un mano a mano incómodo de Herrera, que no logró resolver.
La Lepra terminó corriendo más de lo que jugó. Se sostuvo en el resultado, pero no en el rendimiento. El empate, que pudo haber sido derrota, sirve poco. La clasificación quedó a una distancia que ya parece insalvable.
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