La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó un paro general de 24 horas para el jueves 10 de abril, con movilizaciones el día anterior en la Ciudad de Buenos Aires. La medida, que será la tercera contra el gobierno de Javier Milei, se da en un contexto de despidos, caída del poder adquisitivo y ajuste sobre jubilaciones y obra pública.
El cese de actividades incluirá una marcha el miércoles 9 de abril desde las 12 del mediodía, coincidiendo con la protesta semanal de jubilados en el Congreso. Además, la central obrera definió participar en la movilización del 24 de marzo por el Día de la Memoria.
Un paro en rechazo al ajuste y la caída de salarios
Tras intensos debates internos, el consejo directivo de la CGT logró unificar posturas y avanzar con la medida de fuerza. Entre los reclamos centrales, los dirigentes sindicales exigen paritarias sin intervención del Gobierno, aumentos para jubilados y el restablecimiento de la obra pública.
“El Gobierno nos pisa las paritarias para que los salarios vayan por debajo de la inflación. No lo vamos a permitir”, sostuvo Héctor Daer, uno de los líderes de la CGT. Junto a Carlos Acuña (Estaciones de Servicio) y Octavio Argüello (Camioneros), Daer denunció que la eliminación de subsidios y la apertura de importaciones golpean a la industria y al empleo.
El paro también se produce en medio de una fuerte crisis social, con aumentos en la canasta básica, suba de tarifas y el reciente endeudamiento con el FMI. A esto se suman denuncias de represión en protestas y el caso del fotógrafo Pablo Grillo, gravemente herido tras una movilización.
Sin transporte en el AMBA: la UTA se suma a la medida
La adhesión de los sindicatos del transporte garantizará que el 10 de abril no haya colectivos ni trenes en el Área Metropolitana de Buenos Aires. “La falacia oficial sobre una inflación que no existe ya no se sostiene. Hoy la canasta básica supera los dos millones de pesos y los salarios están muy por debajo”, expresó Gabriel Gusso, secretario gremial de la UTA. Además, el sindicalista apuntó contra el recorte en medicamentos para jubilados y denunció que “el Gobierno está financiando el ajuste a costa de los trabajadores”.
Críticas del gobierno y una tregua rota
Desde el oficialismo, el vocero presidencial Manuel Adorni cuestionó la medida de fuerza y sostuvo que “estos paros buscan dañar al Gobierno”. Con ironía, afirmó que “durmieron tanto tiempo y ahora de repente despertaron”. La convocatoria al paro rompe la frágil negociación que mantenía la CGT con el Gobierno en torno a la reforma sindical. A pesar de intentos de sectores más dialoguistas dentro de la central obrera, finalmente se impuso la postura de avanzar con una protesta.
