El cuerpo del juez federal Pablo Andrés Seró, de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, fue encontrado en la entrada del edificio donde residía su madre. Según las primeras investigaciones, habría caído desde la terraza. Si bien la hipótesis principal apunta a un suicidio, las circunstancias del caso generan dudas debido a su implicación en investigaciones sensibles, como el secuestro y desaparición del empresario Gastón Tallone.
Tallone, quien fue raptado el 8 de julio, está relacionado con una presunta deuda de 350 mil dólares con la narcobanda rosarina Los Monos. Esta deuda estaría vinculada a un envío de cocaína cuyo dinero nunca apareció. Además, José Alberto Tomás Uriburu, abogado defensor de Ariel “Guille” Cantero, habría participado en el secuestro.
La conexión con Rosario se extiende a dos barrabravas de Newell’s Old Boys, Alejandro “Rengo” Ficcadenti y Sergio Gabriel “Bebe” Di Vanni, detenidos anteriormente por atentados contra la familia del futbolista Ángel Di María. Los dos hombres, requeridos por el fiscal federal Carlos Stornelli para una indagatoria, enfrentan oposición de las fiscalías locales para ser trasladados a Buenos Aires, argumentando que la audiencia puede realizarse por videoconferencia.
Un secuestro con mensajes extorsivos. Desde el 8 hasta el 16 de julio, la familia de Tallone recibió mensajes extorsivos que exigían el pago de la mencionada deuda. La denuncia formal fue realizada el 12 de julio por el hijo de Tallone tras recibir uno de estos mensajes. El rescate habría sido pagado en una estación de servicio en Buenos Aires.
El abogado Uriburu, involucrado en el caso, también acusó a Tallone de corrupción, señalando que el empresario habría cobrado sobornos en el puerto de Concepción del Uruguay. Ambos estaban enfrentados por la desaparición del cargamento de droga, lo que los colocó en el centro de las amenazas de “la mafia”.
Los Monos y la barra de Newell’s. La implicación de Los Monos en el secuestro de Tallone ganó fuerza cuando los fiscales Carbone y Socca hallaron en los celulares de Ficcadenti y Di Vanni mensajes relacionados con el caso. Estos dispositivos habían sido incautados en la investigación por las amenazas a Di María. Además, otro implicado en el caso es Gustavo Juliá, conocido por una condena en España por tráfico de drogas. La Justicia sospecha que Tallone fue asesinado, aunque el cuerpo aún no ha sido encontrado.
