El enfrentamiento entre el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el presidente de la Corte Suprema, Rafael Gutiérrez, ha generado un intenso debate sobre la eficiencia del Poder Judicial en la provincia. Pullaro ha manifestado su descontento, afirmando que la Corte “no está en condiciones de darle a la gente lo que necesita”. Su llamado a la renovación del máximo tribunal se basa en la necesidad de una justicia más moderna y efectiva.
Durante una reciente conferencia de prensa, Pullaro subrayó que su crítica no es a los fallos de la Corte, sino a la falta de transparencia y datos sobre el funcionamiento de los juzgados. Afirmó que la información requerida sobre la carga de trabajo y las vacantes no ha sido proporcionada, lo que complica la reestructuración necesaria para mejorar la eficiencia judicial.
El gobernador destacó que existen 109 concursos en marcha para cubrir vacantes y que su administración está decidida a avanzar en este proceso. Afirmó que fue elegido para implementar cambios significativos y que no dudará en utilizar su capital político para lograrlo. “En cuatro años, la provincia va a cambiar”, sentenció.
Gutiérrez, por su parte, respondió con firmeza a las críticas de Pullaro, sugiriendo que el gobernador busca colocar “amigos en la Corte”. Esta acusación marca un giro en la relación entre el ejecutivo y el judicial, que había mostrado signos de distensión en semanas anteriores. Gutiérrez instó a Pullaro a leer la Constitución y le aseguró que el Poder Judicial cumple con las leyes establecidas.
En un tono desafiante, el presidente de la Corte se ofreció a someterse a un juicio político si Pullaro considera que hay motivos para ello. “Tengo 49 años en la Justicia y nunca he tenido un sumario administrativo”, afirmó, defendiendo su trayectoria y la integridad del tribunal.
A pesar de las tensiones, ambos líderes coinciden en que la composición de la Corte necesita ser ampliada. Este punto ha sido respaldado por el oficialismo y se alinea con un proyecto promovido por el Partido Socialista, lo que sugiere un terreno común en medio de las diferencias.
La necesidad de ampliar la Corte, según Pullaro y Gutiérrez, se debe a la estructura actual que puede llevar a paridad de votos, lo que complica la toma de decisiones. “La Ley Orgánica estipula un mínimo de cinco miembros, y debe ser un número impar para garantizar un funcionamiento eficaz”, explicaron.
La discusión sobre la renovación y ampliación de la Corte se ha vuelto un tema central en el debate público en Santa Fe. Mientras Pullaro aboga por una justicia más accesible y efectiva, Gutiérrez defiende la independencia del poder judicial y su cumplimiento de las normativas.



Este choque de posturas resalta la complejidad del sistema judicial y la necesidad de reformas que respondan a las demandas de la ciudadanía. El gobernador enfatiza que su objetivo es mejorar la administración de justicia, mientras que el presidente de la Corte se aferra a la defensa de su gestión y la legalidad.
Por su parte, el Ministro de Gobierno e Innovación Pública, Fabián Bastía remarcó que los cambios que se apliquen en la Corte «deben estar acorde a valores ciudadanos, pagar impuesto a las ganancias y el lapos es de ciudadanos. El único vínculo que tienen con nosotros es presupuestario».
Los funcionarios deberán encontrar un equilibrio entre sus respectivas posiciones, ya que la reforma judicial es un tema sensible y de alta relevancia social. La capacidad de diálogo y negociación entre el ejecutivo y el judicial será crucial para lograr avances en esta materia.
En resumen, el cruce no solo revela la tensión existente, sino también un consenso sobre la urgencia de modernizar y eficientizar el sistema judicial en Santa Fe. La ciudadanía espera respuestas efectivas a sus demandas y una justicia que funcione de manera óptima. La mirada está puesta en cómo se desarrollarán los próximos pasos en esta saga política que podría definir el futuro del Poder Judicial en la provincia.
