La Cámara de Apelaciones de Rosario redujo la condena a uno de los conductores involucrados en la trágica picada que, en marzo de 2021, resultó en la muerte de David Pizorno y su hijo Valentino. El siniestro vial ocurrió en la intersección de Ayacucho y avenida del Rosario, en el sur de la ciudad, cuando uno de los autos que participaban en la carrera ilegal chocó contra el vehículo en el que viajaba la familia. Cintia Díaz, esposa de David y madre de Valentino, también sufrió heridas de gravedad.
El fallo de segunda instancia favoreció a Pablo Mancini, quien conducía uno de los autos que competía, pero que no fue el que impactó directamente contra el vehículo de las víctimas. Inicialmente, Mancini había sido condenado a 12 años de prisión por coautoría de homicidio simple con dolo eventual, junto con Germán Schoeller, el otro conductor que sí colisionó con el auto de la familia Pizorno.
El defensor de Mancini, Franco Carbone, apeló el fallo, argumentando que su cliente no debía ser considerado coautor de homicidio, sino partícipe secundario en el incidente. En un fallo dividido, la Cámara de Apelaciones dio lugar a este planteo, reduciendo la pena de Mancini de 12 a 8 años de prisión. No obstante, se mantuvo la inhabilitación para conducir durante 10 años.
Carbone explicó que el tribunal consideró que, al no haber contacto entre el vehículo de Mancini y el de las víctimas, no podía atribuírsele la misma responsabilidad que al otro conductor. «La Cámara resolvió que la acción de cada conductor es individual, y Mancini debe responder solo por su propia conducta, que en este caso no incluyó el choque», señaló el abogado.
