A una semana de la aprobación en el Senado de una nueva fórmula jubilatoria, la Casa Rosada cumplió la promesa presidencial del «veto total». La decisión de Javier Milei fue finalmente eliminar el incremento de 8,1 por ciento, que los haberes se ajusten por inflación y que, en marzo de cada año, se habilite otra suba por el 50 por ciento del índice de variación salarial.
El gobierno nacional oficializó su rechazo a la reforma previsional. Este lunes, publicó en el boletín oficial el decreto de Javier Milei que veta de manera total el proyecto de ley registrado bajo el N° 27.756 aprobado por el Congreso nacional. Cuestiona en el escrito que “el proyecto de ley sancionado por el Congreso es manifiestamente violatorio del marco jurídico vigente, en tanto no contempla el impacto fiscal de la medida ni tampoco determina la fuente de su financiamiento”, publica hoy Todo Noticias.
“El propio reglamento de la Cámara de Senadores en su artículo 126 prevé que ‘todo proyecto que importe gastos incluirá en sus fundamentos la estimación de tales erogaciones e indicará la fuente de financiamiento. De no ser así, no se discutirá en las sesiones hasta tanto la omisión no sea subsanada’”, advirtió.
También afirma que el Congreso “debe actuar con sensatez institucional, de forma responsable, cuidando de no emitir disposiciones cuya aplicación sea inconveniente para las cuentas públicas, o que contradiga la proyección de ingresos y distribución de gastos prevista en el Presupuesto Nacional”.
El presidente advierte que “el Presupuesto vigente para el ejercicio 2024 en ejecución no contempla una partida que permita hacer frente al gasto que representaría para el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) la medida adoptada a través del proyecto de ley sancionado”.
“Esta administración tiene como objetivo primordial la emisión monetaria cero a efectos de eliminar de raíz la crisis inflacionaria que socava el poder adquisitivo de los argentinos”, remarca el decreto.
El Gobierno asegura que “seguirá generando las condiciones necesarias para evitar el deterioro de los haberes, de la solvencia fiscal y el crecimiento genuino”. “Por todo lo expuesto y a los fines de que el país continúe en la senda de la estabilidad y el crecimiento, corresponde que el Poder Ejecutivo Nacional recurra a la herramienta constitucional del veto total de la iniciativa legislativa que le ha sido remitida”, dice el decreto.
Milei se reunió el viernes con legisladores del PRO, del MID y de La Libertad Avanza para expresarles las razones del veto. El presidente quiso asegurarse que los bloques aliados en Diputados no acompañen el rechazo al veto que prepara la oposición. Apuntó además a que Oscar Zago (MID) vuelva a acercarse al oficialismo a través de un interbloque.
Desde el radicalismo, Unión por la Patria y otros bloques minoritarios anticiparon que tras el veto presidencial se insistirá con la aprobación de la movilidad jubilatoria, ratificando la ley con el voto de los dos tercios de los legisladores. Así lo marca el artículo 83 de la Constitución nacional.
Tras el veto presidencial el proyecto regresará a la Cámara de origen; en este caso, Diputados. Si el cuerpo decide insistir en su tratamiento y consigue los dos tercios, como ya sucedió, será remitido al Senado. En esta instancia, Milei ya no podría hacer uso de la herramienta del veto.
