Un joven de 29 años fue hallado muerto este miércoles entre los pastizales de un terreno ubicado en Jauretche al 6900, lindero a una distribuidora de golosinas cuyo ingreso está a metros de Presidente Perón y Circunvalación, en la zona oeste. La causa de muerte aún no fue establecida.
Personal de seguridad de la distribuidora de golosinas dio aviso este miércoles sobre el hallazgo de un cuerpo en una suerte de estacionamiento con piso de tierra y pastizales al lado del galpón comercial, pero que alquila otra empresa.
El acceso al terreno, rodeado por un alambrado, es por Jauretche y Ricardo Lagos. Con el correr de los minutos, allegados a un joven de 29 años a quien buscaban desde hace unos días se acercaron al lugar y tras un intercambio con personal policial que no los dejaba ingresar al predio, lo reconocieron.
El caso quedó inicialmente a cargo del fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Adrián Spelta. Intervinieron peritos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC). Spelta señaló que habló con los familiares de la víctima, quienes le contaron que al muchacho no le conocían problemas con nadie y tenía un trabajo informal. Al joven, que vivía con su hermana a dos cuadras de donde lo hallaron muerto, lo buscaban desde el domingo. Entre sus ropas hallaron una billetera y pertenencias personales.
Posteriormente, en diálogo con la prensa, el funcionario del MPA dio algunos detalles, aunque sin dar a conocer la identidad del muchacho fallecido: «Según nos explicó la mamá del joven, había salido el domingo aparentemente a hacer algunos mandados y no tuvieron más informaciones desde entonces. Vivía a unos 200 metros de este lugar».
Consultado sobre si el cuerpo del muchacho presentaba signos de violencia, Spelta lo negó: «Tenía algunos rastros de sangre en el rostro pero no hay ninguna evidencia, ni golpes, laceraciones o heridas de arma de fuego» que indiquen que pudiera haber sido asesinado.
El fiscal destacó que incluso entre las ropas del joven se halló «el DNI y algo de dinero». También destacó que de acuerdo al relato de sus familiares, la víctima tenía «un trabajo temporario y que no estaba vinculado a ninguna organización delictiva».
