El gobernador Maximiliano Pullaro encabezó este martes una nueva reunión de la Junta Provincial de Seguridad en la ciudad de Santa Fe. Luego el mandatario se refirió a lo trabajado en la reunión: “Primero destaco que los diferentes poderes del Estado nos escuchemos, dialoguemos, y podamos construir una política pública de seguridad, que es la principal preocupación que tenemos en la provincia de Santa Fe”.
“Últimamente en Rosario hemos vivido momentos duros, terribles y trágicos que nos hacen reflexionar. Pero fundamentalmente nos hacen redoblar esfuerzos para ratificar las políticas públicas que llevamos adelante”, destacó el gobernador.
“El control de la cárcel, como lo decíamos recién en la reunión, trajo aparejada una disminución del delito y de la violencia en toda la provincia. Por eso, hay que seguir trabajando, seguir escuchando a los poderes del Estado, a la Justicia, a la Legislatura, y seguir trabajando fuertemente para vencer al crimen organizado, las mafias, a los violentos y para mostrar que el Estado está todo junto detrás de una política pública concreta”, enfatizó Pullaro.
Respecto a los ataques realizados por bandas criminales en Rosario, el gobernador consideró: “Lo que se pretende es quebrar una política pública, una lógica de trabajo; que se deje de cumplir la ley. Pero nosotros no estamos haciendo más ni menos que cumplir con la Constitución Nacional, con lo que indica la ley de ejecución penal, e intentar no permitir a estas organizaciones criminales que se reestructuren, se reorganicen y hasta recluten gente desde la cárcel. Eso se terminó en la provincia de Santa Fe. Y eso es lo que hace reaccionar”.
Por último, el mandatario provincial destacó el compromiso de las partes que forman parte de la Junta de Seguridad: “Fue una buena reunión. No es un momento fácil el que estamos viviendo, y por eso valoro el acompañamiento institucional que hemos tenido en este momento, y el compromiso de todos los actores y de todos los poderes del Estado para seguir adelante”.
Del encuentro, llevado a cabo en el Salón Blanco de Casa de Gobierno, participaron además del gobernador el ministro de Gobierno e Innovación Pública, Fabián Bastia; el secretario general de la provincia, Juan Cruz Cándido; las secretarias de Asuntos Penales, Lucía Masneri Calderari, y de Gestión Institucional, María Virginia Coudannes; los secretarios de Seguridad Pública, Omar Pereira, de Justicia, Santiago Mascheroni, y de Gestión de Registros Provinciales, Matías Figueroa Escauriza; la presidenta de la Cámara de Diputados, Clara García; el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Gutiérrez; la fiscal general María Cecilia Vranicich; entre otras autoridades de los poderes Legislativos, Ejecutivo y Judicial.
La mirada de Del Frade
Al término de esas intervenciones en la Junta, que esta vez estuvo abierta a la prensa, el primero en hablar fue el diputado provincial Carlos Del Frade. El además periodista y escritor reconoció en primer lugar la honestidad y tenacidad del gobernador para sostener su lucha contra las bandas narcocriminales. Pero le pidió a Pullaro que le preste particular atención a la información, que él tuvo acceso, de cómo están funcionando esos grupos, ligados también a sectores de la Policía.
De las 46 bandas que operan en Rosario, diez se pusieron de acuerdo para desestabilizar al gobierno, denunció Del Frade en el encuentro. El legislador del Frente Social y Popular le recomendó que no se sume a la política que promueve el presidente Javier Milei, de desplegar fuerzas federales y militares, ya que esas medidas no han tenido resultados en otros lugares.
Del Frade también reclamó tener cuidado con las requisas en las cárceles. Dijo que tienen que tener garantizado el respeto a los derechos de los internos y evitar algunas fotografias (en relación a las denuncias penales por presuntas torturas contra reclusos y la publicación de imágenes a lo Bukele que algunos leyeron como una provocación innecesaria).
“Las bandas narcopoliciales, de manera cobarde y violenta, vuelven a paralizar la ex ciudad obrera. Funcionales al proyecto de imponer las fuerzas armadas, despojadas de su propio origen, terminan haciéndole el negocio con quienes los reemplazarán por otras”, comunicó el diputado más temprano.
“Ahora, preso del miedo, el pueblo rosarino espera una solución que tendrá más de retroceso que de avance. Nosotros estaremos allí, denunciando a los proveedores de la violencia y los delincuentes de guante blanco, mientras el resto de la política apuesta a la receta ideada hace décadas por los Estados Unidos”, señaló.
