Vecinos de Pellegrini y Corrientes fueron espectadores de una dramática situación. Cerca del mediodía de este viernes un niño de once años quedó al borde del precipicio tras pasar la baranda del balcón de su casa y quedar enganchado en la red de protección pero del lado de afuera. Su hermano mayor lo tenía agarrado, pero no lograba hacerlo reingresar al piso.
La escena generó conmoción y llamó la atención de los transeúntes, entre ellos dos repartidores de cerveza que vieron al chico colgando y no dudaron en frenar y tratar de asistirlo.
Después de lograr ingresar a la propiedad, los repartidores rompieron la puerta de ingreso y entraron al departamento, rápidamente rompieron la red y otra persona, que por el momento no se identificó, logró atrapar al niño y ponerlo a resguardo.
- El hecho es similar al ocurrido en 2018 cuando en ese mismo edificio un chico de ocho años con retraso madurativo estuvo a punto de caer al vacío y también fue rescatado. Por el momento se desconoce si se trata del mismo niño.
«Vimos que la gente miraba para arriba, veo al nene colgado y que todos estaban en shock. Empezamos a golpear las puertas y nadie quería abrir hasta que llegó un hombre, entramos y rompimos la puerta para poder entrar. Pensé que podía ser mi hijo y no me importó nada», relató uno de los héroes de la jornada.
Fuentes: Rosario3.com y Diario La Capital.
