Maximiliano Pullaro, Marcelo Lewandowski, Carla Deiana y Edelvino Bodoira, los cuatro candidatos a gobernador de Santa Fe en las elecciones generales del próximo domingo 10, protagonizaron en la noche de este domingo de un debate donde expusieron sus propuestas para los próximos cuatro años en la provincia.
Unidos para cambiar Santa Fe (con Pullaro como candidato), Juntos Avancemos (Lewandowski), el Frente de Izquierda (Deiana) y Viva a Libertad (Bodoira) participaron del debate, que es la tercera vez que se realiza en la provincia. Estuvo dividido en cuatro ejes temáticos (seguridad y justicia; política económica y desarrollo productivo; políticas sociales, de género, diversidad y salud; y educación), con tiempos preestablecidos de dos minutos por eje temático, un minuto más de réplica y otros treinta segundos de contrarréplica.
Podría decirse que hubo dos debates dentro del debate. Uno fue el que sostuvieron los candidatos más votados en las Paso, Pullaro y Lewandowski, con fuertes cruces entre ellos, en los que se responsabilizaron mutuamente –personalmente o a las fuerzas políticas que representan– por la crisis que la provincia atraviesa en varios sentidos, pero fundamentalmente en el tema seguridad.
El otro el de Carla Deiana, referente del Frente de Izquierda, que cuestionó por igual a los postulantes de los dos sectores mayoritarios e incluso a Edelvino Bodoira, de Viva la Libertad, que mantuvo un tono calmo durante toda la noche y, salvo hasta el final, evitó críticas directas a sus adversarios. El rafaelino se aferró a un discurso limitado a unos pocos tópicos, sin demasiados matices, por momentos con estilo de pastor religioso o viejo docente de Educación Cívica más que de aspirante a gobernar una provincia.
“Este gobierno ha perdido la calle. Hace tiempo que en materia de seguridad pública estamos en emergencia, porque se han tomado decisiones incorrectas que hicieron que aumente el delito y la violencia”, sostuvo Pullaro.
En este sentido, el dirigente opositor señaló que “hubo un momento en el que los indicadores bajaron, que fue entre 2015 y 2019, cuando el homicidio bajó a la mitad” y, si se lo compara con las cifras del 2022, aseguró que se registró “la mitad de homicidios en Rosario”.
A su turno, Lewandowski pidió mirar “la película, no la foto” y remarcó que esta problemática “no empezó hace tres años y medio, sino que hace 15 años que se sufre en este sector y en otros de la provincia, del narcotráfico”.
“Dejemos un poco de lado el revisionismo histórico y veamos qué vamos a hacer. Las comisarías que cerraron en el barrio cuando Pullaro era ministro, las vamos a reabrir, pero con otro concepto, para que también esté desarrollo social, salud, el estado presente”, anticipó.
En el periodo de réplica, ambos mostraron distintos gráficos para respaldar sus posturas: el candidato del oficialismo sacó una en la que se leía que hubo 1385 homicidios durante la gestión de Pullaro como ministro de Seguridad y otra en la que se comparaba que en 2019 hubo más de 51 mil robos, mientras que en el 2022 se contabilizaron unos 37.600.
El cierre
Pullaro prometió no descansar un día para resolver los problemas de Santa Fe y mencionó a Miguel Lifschitz como su maestro. “Apendí del mejor”, señaló. Además, pidió el voto para todos los candidatos de Unidos, entre ellos la postulante a diputada provincial Clara García y a intendente Pablo Javkin.
Deiana advirtió que sus adversarios “prometen lo mismo que no resolvieron” y dijo que una “gran elección del Frente de Izquierda sería un pronunciamiento claro” contra el hambre, el terrorismo de Estado y “un repudio a los que dicen que los socialistas somos excremento humano”.
Bodoira, aunque no tiene el respaldo explícito de Milei, buscó referenciarse con el ganador de las Paso nacionales al reivindicarse como “la única opción libertaria” y se salió un poco del tono monocorde al convocar a los santafesinos a “sacar a estos empobrecedores”.
Lewandowski apeló justamente al vínculo que construyó con la ciudadanía no por su trabajo como legislador sino como periodista: “Vos me conocés, hemos almorzado y cenado más de una vez. Lo que pasa me duele como a vos. Mis convicciones me llevaron a la política”. Así, buscó sacarse el saco que le puso Pullaro con sus menciones al perottismo y el kirchnerismo –”No te dejes llevar por los rótulos que me ponen”– y desmarcarse del propio gobernador con el que comparte escudería –“no tengo jefatura a quién responder”–.
Fuentes: Rosario3.com, Diario La Capital e Infobae.
