Un agente del Servicio Penitenciario de Santa Fe y un preso con salidas transitorias fueron internados este domingo tras una balacera cerca de la cárcel de Pérez. El ataque se registró a la tarde, cuando el interno regresaba al penal ubicado en el límite con Rosario.
De acuerdo a la versión preliminar, el interno Osvaldo Zalazar fue una de las víctimas de la emboscada durante el traslado en un vehículo oficial hacia el penal ubicado en el extremo oeste de la ciudad. Después de los disparos que recibió, lo llevaron hasta el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) junto a un custodio herido en el abdomen.
Luego de la balacera, efectivos policiales persiguieron a un grupo de personas que huyó a bordo de un Ford Focus blanco y detuvo a tres sospechosos en Pérez. Dos de ellos cayeron cuando interceptaron al coche en el cruce de Alem y Medrano. El restante fue capturado cerca de ese mismo lugar.
Zalazar ingresó en estado grave al Heca debido a múltiples lesiones de arma de fuego; también permanecía allí con pronóstico reservado el agente penitenciario al que hirieron los agresores.
Adentro del vehículo secuestrado, las fuerzas provinciales de seguridad encontraron una ametralladora y una pistola. En el habitáculo había vainas servidas de proyectiles calibre 9 milímetros.
Zalazar está cumpliendo en la Unidad Penitenciaria 16 de Pérez, ubicada en el límite entre esa ciudad y Rosario, una condena a doce años de prisión por el asesinato de Aldo Acosta ocurrido en 2014 en Villa Gobernador Gálvez. Esa pena, acordada en un procedimiento abreviado que también firmó como coautor su hermano mayor Claudio “Polo” Zalazar, incluye un intento de asesinato y tres asaltos a camiones cargados con garrafas en esa ciudad y Pueblo Esther.
Acosta tenía 58 años y era padre de Norma Acosta, quien había denunciado a Luis “Pollo” Bassi de ordenar el incendio intencional de la alcaidía de Jefatura en el que murió su ex pareja, Miguel “Japo” Saboldi. Bassi, por entonces acusado como autor intelectual del crimen de Claudio “Pájaro” Cantero, fue finalmente absuelto por el beneficio de la duda en el juicio oral en el que, curiosamente, Zalazar fue juzgado y condenado a tres años más de prisión por la tenencia de un arma que no fue la empleada en el crimen.
Fuentes: Vía País y Diario La Capital.
Fotografías: Policía de Pérez y Telefé Rosario.
