En medio de las obras de ampliación y remodelación de la pista del Aeropuerto Internacional “Islas Malvinas” de Rosario, el gobierno provincial activó este domingo un operativo inédito que asegura la continuidad de los trasplantes en la región. Por primera vez, un helicóptero de la Dirección de Movilidad y Aeronáutica de Santa Fe realizó el traslado de un órgano y tejidos desde Rosario hasta el Aeropuerto de Sauce Viejo, donde aguardaba un vuelo sanitario con destino a Buenos Aires.
El operativo permitió el traslado de un hígado y válvulas cardíacas para pacientes que esperaban trasplante en la capital nacional, y de uno de los dos riñones ablacionados, que fue implantado en la ciudad de Santa Fe. El segundo riñón fue destinado a un paciente en Rosario.
La maniobra formó parte de una logística alternativa diseñada para garantizar la continuidad de los trasplantes durante el tiempo que duren las obras en el aeropuerto rosarino. De la planificación participaron el Ministerio de Desarrollo Productivo, a través de su Secretaría de Transporte y Logística y la Gerencia del AIR, junto al Ministerio de Salud mediante el Centro Único de Donación, Ablación e Implante de Órganos (Cudaio).
“Esto es posible gracias al fortalecimiento del trabajo en red, como nos pide la ministra de Salud, Silvia Ciancio. La articulación entre todas las partes involucradas permite mantener los procesos activos incluso en un contexto de obras tan esperadas como las que se realizan en Fisherton”, destacó Cecilia Andrada, directora del Cudaio.
La funcionaria precisó que, en lo que va del año, se concretaron 106 trasplantes de órganos y tejidos en la provincia, entre ellos córneas y válvulas cardíacas, lo que representa un 20% más de operativos con traslado aéreo respecto de 2023.
Cómo funciona la nueva logística 🚁
El protocolo implementado durante las obras establece que los aviones sanitarios que antes operaban desde Rosario lo hagan temporalmente en Sauce Viejo. Para reducir los tiempos y garantizar la viabilidad de los órganos, el gobierno dispuso un helicóptero provincial que conecta ambos puntos en unos 35 minutos de vuelo.
La secretaria de Transporte y Logística, Mónica Alvarado, explicó que el operativo “surge de una acción conjunta con el Cudaio para asegurar los tiempos de traslado, que son críticos en este tipo de intervenciones”. Y agregó: “Se trata de una responsabilidad hacia la salud pública, un eje fundamental de la gestión que llevamos adelante junto al gobernador Maximiliano Pullaro y la vicegobernadora Gisela Scaglia”.
Desde el punto de vista médico, Andrada subrayó la importancia de la velocidad en estos procesos: “Cada órgano tiene un margen máximo de viabilidad: entre cuatro y seis horas en el caso de corazón y pulmones, y hasta seis horas para el hígado. Esta conexión aérea garantiza que ningún trasplante se interrumpa”.
Además del helicóptero, se dispuso una avioneta con capacidad para seis personas, destinada al traslado de equipos médicos cuando sea necesario realizar ablaciones fuera de Rosario. “Contamos con un equipo provincial especializado en trasplantes hepáticos que viaja al hospital donde sea necesario intervenir, evitando demoras logísticas con profesionales de otras jurisdicciones”, precisó la directora del Cudaio.
Coordinación interinstitucional 🏥
La logística para los traslados aéreos involucra una red de organismos y fuerzas que trabajan en simultáneo: el Directorio del AIR, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Aerolíneas Argentinas, el SIES 107, la Policía provincial y la Guardia Urbana Municipal, entre otros actores.
“Cada donación y trasplante es una cadena solidaria y logística compleja que va mucho más allá del quirófano. Requiere coordinación, compromiso y decisión política para que la vida siga siendo posible”, concluyó Andrada. Con esta experiencia, se garantiza la continuidad de los operativos de donación y trasplante mientras avanza una de las obras más importantes en la infraestructura aérea del sur provincial.

