El Colectivo de Mujeres Taxistas de Rosario (She Taxi) pidió al Concejo Municipal modificar la ordenanza que regula a los maleteros de la Terminal Mariano Moreno. Denuncian que la cooperativa extiende su actividad a la parada de taxis, generando un “monopolio territorial” y situaciones de conflicto laboral.

El documento, firmado por María Eva Juncos, solicita modificar la Ordenanza Nº 10.269/21 para establecer que la Cooperativa de Maleteros Mariano Moreno limite su tarea exclusivamente a las plataformas de ómnibus. Además, pide que se prohíba su intervención en las paradas de taxis ubicadas sobre las calles Cafferata y Santa Fe.
Actualmente, la normativa regula la actividad de maleteros y maleteras en la terminal y les otorga exclusividad en la carga, descarga y traslado de equipaje bajo formato cooperativo. Sin embargo, desde She Taxi aseguran que esa exclusividad se extendió en la práctica a un control territorial que afecta el funcionamiento del servicio de taxis.
Según plantean, personas vinculadas a la cooperativa estarían cumpliendo roles que no figuran en el estatuto, como “despachadores” o “abrepuertas”, organizando los viajes desde la parada. También denuncian que en algunos casos se priorizan recorridos largos o se exigen dádivas a los conductores.
Para las taxistas, estas prácticas alteran el sistema de turnos y podrían encuadrarse como contravenciones al Código de Convivencia.
El antecedente del aeropuerto
En su presentación, el colectivo también comparó la situación con el funcionamiento del Aeropuerto Internacional Rosario Islas Malvinas.
Según señalaron, en esa terminal aérea la actividad de maletería convive con el servicio de taxis sin interferir en la organización de la parada. Allí, explican, los maleteros se limitan a asistir a los pasajeros en las áreas de arribos y partidas, sin intervenir en el sistema de trabajo de los conductores.
En cambio, sostienen que en la Terminal de Ómnibus se habría consolidado una dinámica de control sobre el espacio que afecta el acceso al trabajo de los taxistas.
Denuncias por violencia laboral y de género
Otro de los puntos planteados en la nota refiere a situaciones de violencia laboral. Desde She Taxi advierten que varias conductoras han sufrido episodios de agresiones verbales, amenazas e incluso situaciones físicas durante su trabajo en la terminal.
El colectivo sostiene que estas situaciones impactan de forma particular en las mujeres taxistas y que el actual esquema genera un entorno hostil tanto para trabajadoras como para usuarios.
Además, consideran que resulta “contraproducente” que el Estado municipal sostenga un sistema de exclusividad que, a su entender, no garantiza condiciones adecuadas de seguridad.
La actividad de la cooperativa de maleteros ya había quedado en el centro de la discusión pública este año, luego de que una concejala de La Libertad Avanza cuestionara la exclusividad otorgada por la ordenanza vigente.
Ahora, el reclamo suma la perspectiva del servicio público de taxis y el enfoque de género, en un debate que el Concejo Municipal deberá analizar para determinar si avanza o no con cambios en la normativa actual.
