La Municipalidad de Rosario presentó este miércoles los circuitos turísticos “Barrios del Tricentenario”, una propuesta de recorridos autoguiados que invita a recorrer cinco zonas históricas de la ciudad en el marco de los 300 años de su fundación. El lanzamiento se realizó en el tradicional Bar El Cairo y reunió a referentes culturales y voces reconocidas que participaron de la creación de las audioguías.
Los circuitos —diseñados para seguirse desde la web del Ente Turístico Rosario y la app Rosario Turismo— integran fotografías actuales e históricas, datos inéditos sobre cada sitio, geolocalización y relatos en audio interpretados por Julio Orseli, Miguel Tessandori, Orlando Davó, Marcela César Fierro y Alejandro Muraca, entre otros. Todo el contenido también está disponible en inglés.
La secretaria de Deporte y Turismo, Alejandra Mattheus, destacó que la iniciativa busca poner en valor la identidad rosarina a través del patrimonio barrial. “A lo largo de estos 300 años construimos una identidad propia, y esa identidad nace de cada barrio, cada club y cada plaza”, sostuvo.
Durante el conversatorio, las voces que integran las audioguías compartieron su vínculo personal con los barrios. Orseli recordó a Alberdi como “una segunda casa”, mientras que César Fierro celebró la posibilidad de “llevar la magia de la radio al barrio”. Tessandori, nacido en Pichincha, subrayó la importancia de la vida comunitaria, y Davó remarcó que “el barrio es todo Rosario”, en referencia a su diálogo cotidiano con vecinos y comerciantes.
Los cinco circuitos permiten recorrer, con autonomía, capítulos fundamentales del desarrollo urbano: desde las antiguas quintas de Echesortu y el trazado ferroviario que moldeó Fisherton, hasta el histórico tranvía a vapor que dio identidad al pueblo Alberdi, el paisaje natural del Saladillo y el presente vibrante de Pichincha. Cada uno ofrece un acercamiento al crecimiento de Rosario desde distintos orígenes: el tren, el río, la inmigración, la industria, los balnearios y los polos culturales.


A continuación, los barrios incluidos y sus puntos destacados:
Barrio Alberdi
Nacido en 1876 como un pueblo independiente, creció alrededor del tranvía a vapor que unía San Lorenzo con Rosario. Su balneario, sus dunas y su intensa vida social lo convirtieron en un centro recreativo durante décadas. Postas: Villa Hortensia, Plaza Alberdi, Parroquia Sagrado Corazón, Hospital Alberdi, Colegio San Francisco de Asís, Plaza Santos Dumont, Bajada Puccio, Escuela Carrasco, Casa Cossettini y clubes náuticos. Más información.
Barrio Pichincha
Entre 1915 y 1920 se consolidó como un área de vida nocturna y actividad comercial, con una arquitectura que aún conserva zaguanes, patios y fachadas emblemáticas. Hoy combina mercados, gastronomía y patrimonio ferroviario. Postas: Estación Sunchales, Iglesia Metodista, Escuela Almafuerte, Sociedad Italiana, Capilla San Patricio, Farmacia Lister, ex Madame Safo, Petit Trianón, Cervecería Schlau, ex Mercado Modelo Oroño, entre otras. Más información.
Barrio Echesortu
Desarrollado sobre antiguas quintas, recibió instituciones que la ciudad buscaba alejar del centro: el Instituto Antirrábico, cementerios, la cárcel y el leprosario. A medida que Rosario creció, se urbanizó con empedrados y adoquines de barcos mercantes. Postas: Cine Palace, Escuela Pestalozzi, Bar La Capilla, Iglesia San Francisco Solano, Hospital Carrasco, Parroquia San Miguel, Plaza Buratovich, Club Atlético Rosario, Terminal de Ómnibus, Mercado del Patio y Conjunto Arrillaga. Más información.
Barrio Saladillo
Fundado por Manuel Arijón en 1881, se volvió un destino turístico por las supuestas propiedades curativas del arroyo. Sus baños públicos y casas de veraneo marcaron una época. La instalación del Frigorífico Swift y la llegada de inmigrantes transformaron su fisonomía. Postas: Baños del Saladillo, La Isleta, Barrio obrero, La Mandarina, mansiones de Avenida del Rosario y Arijón, Plaza O’Higgins, Escuela Musto, Colegio Santísimo Rosario y Parque Regional Sur. Más información.
Barrio Fisherton
Proyectado por el Ferrocarril Central Argentino a fines del siglo XIX, se organizó alrededor de la estación y de sus casonas de estilo inglés. Sus instituciones sociales, educativas y deportivas consolidaron una fuerte identidad comunitaria. Postas: Estación Fisherton, escuelas locales, Capilla y plaza, bulevar Argentino, Integral Fisherton, Club Fisherton, Almacén y escuela, Country Jockey Club y Rosario Golf Club. Más información.

