A la espera de nuevas medidas de seguridad, los taxis volvieron a circular por las calles de Rosario en estado de luto, mientras que el transporte urbano e interurbano continúa de paro. La jornada de viernes no tuvo colectivos y tampoco taxis en señal de reclamo tras los reiterados hechos de violencia, con dos taxistas asesinados en noches consecutivas y un colectivero en grave estado tras ser víctima de un nuevo ataque a tiros.
«Como resultado de la asamblea que se desarrolló las primeras horas de la tarde, la misma resolvió con el voto de delegados de empresas urbanas e interurbanos, la continuidad de la medida de protesta por el atentado al colectivero Marcos Daloia. En el día de mañana volveremos a evaluar», informó oficialmente la delegación local de la UTA.
«Estamos mal, muy mal. No hay palabra, no hay proyecto, no hay idea que nos pueda convencer de volver a trabajar tan fácilmente. No da para más porque esto le puede pasar a cualquiera. Para volver a trabajar necesitamos mucho coraje. La primera medida es el paro y la gente tiene que estar de acuerdo. Queremos que esto se solucione y yo digo las cosas como son y la policía tiene que actuar cuando lo tiene que hacer», expresó Sergio Copello, de la UTA local, sobre el paro de transporte que se mantiene.
A su vez, el paro de taxis se levantó este viernes a primera hora y los choferes volvieron al trabajo en medio de un clima de temor e incertidumbre provocado por la ola de violencia. Ya se encontraban en medida de fuerza a partir de los crímenes de dos compañeros en dos noches consecutivas, ambos en la zona sur de la ciudad. «Los taxistas necesitan volver a trabajar por lo económico», resaltaron desde el sector.
