
El concejal Jorge Boasso presentó un proyecto para que en restaurantes y bares de la ciudad existan mesas prioritarias para uso de personas con discapacidad, mujeres embarazadas y personas con movilidad reducida.
La cantidad, como la disposición de dichas mesas quedará a criterio del titular del comercio, quien deberá priorizar en la selección y ubicación de las mesas los lugares cercanos a las puertas de acceso. “Sin embargo, se deberá asegurar al menos una mesa, con capacidad para dos personas como mínimo”, explicó Boasso.
Según establece el proyecto, la mesa o mesas deberán estar individualizadas, con carteles que contengan como leyenda el número y breve descripción de la ordenanza. Todo esto de modo visible para que los concurrentes conozcan la condición prioritaria de las mismas.
El incumplimiento prevé una multa equivalente al sueldo básico de un ayudante de cocina (en la actualidad 5.500 pesos). La misma se aplicará a los locales donde no exista al menos una mesa preferencial.
