Este jueves, en el Mercado de Productores de Rosario, se celebraron los ocho años del programa RecupeBAR, una iniciativa que busca recuperar frutas y verduras que no logran comercializarse pero que aún están en condiciones óptimas para el consumo. Desde su puesta en marcha en 2017, el programa ya permitió rescatar más de 1.400.000 kilos de alimentos, que fueron distribuidos entre comedores comunitarios y organizaciones sociales de toda la región.
RecupeBAR es una acción conjunta entre la Municipalidad de Rosario, el Banco de Alimentos Rosario (BAR), el Mercado de Productores y, desde 2022, también el Mercado de Concentración de Fisherton. Su objetivo es doble: reducir el desperdicio de alimentos y mejorar el acceso a alimentos frescos para quienes más lo necesitan.
El acto de celebración reunió a autoridades municipales, representantes del BAR y del Mercado, trabajadoras y trabajadores del programa, puesteros que se sumaron voluntariamente a la iniciativa, y referentes de organizaciones que diariamente brindan asistencia alimentaria.
“Esto es más que una política pública o una alianza entre el Estado y el sector privado. Es una red de solidaridad, compromiso e inteligencia colectiva”, afirmó el jefe de Gabinete municipal, Rogelio Biazzi, durante el acto. En ese marco, destacó el valor de iniciativas que no solo abordan necesidades urgentes, como el hambre, sino que además lo hacen con una lógica sustentable y participativa.
- “Estamos viendo frutas y verduras que están perfectas, que no se tiran y que sirven para alimentar. Déjenme extrapolarlo al concepto de que lo bueno no se tira. El desperdicio, en una sociedad como la nuestra, es inaceptable”, agregó el funcionario.
Por su parte, el presidente del Banco de Alimentos Rosario, Ariel Báez, hizo un balance “más que positivo” de los primeros ocho años del programa. “Elevamos el perfil nutricional de la ayuda alimentaria gracias a la incorporación de frutas y verduras que antes se descartaban”, explicó. Además, detalló que actualmente unas 300 organizaciones reciben alimentos de manera regular gracias a RecupeBAR, y que hay muchas más en lista de espera, que acceden a donaciones cuando se generan excedentes.

Recuperadores urbanos: inclusión y dignidad laboral 🌇
Una de las particularidades del programa es que la tarea diaria de recolección y clasificación de alimentos está en manos de personas que antes se desempeñaban como recuperadores informales en el relleno sanitario de Bella Vista. Hoy integran la cooperativa Recuperadores Unidos, y trabajan como parte de un equipo que el municipio destinó específicamente a la recuperación de frutas y verduras.
En total, son 17 las personas empleadas a través del programa, entre ellas un coordinador y ocho ex recuperadores formales. Cada día, recorren los puestos del Mercado de Productores y del Mercado de Concentración, dialogan con puesteros, seleccionan y acondicionan los alimentos aptos, y los trasladan al Banco de Alimentos para su posterior distribución. “Hay un trabajo silencioso, pero fundamental, que hacen estos trabajadores. El municipio aporta el capital humano, y eso hace posible que este circuito funcione”, subrayó Báez.

Una experiencia replicable en clave de sustentabilidad ♻️
El RecupeBAR se enmarca dentro de la campaña “Los alimentos no se tiran”, lanzada por la Municipalidad de Rosario en 2017, luego de que la ciudad fuera seleccionada por el Banco Mundial para trabajar específicamente sobre el problema del desperdicio alimentario. Rosario fue una de las primeras ciudades de América Latina en tomar este tema como política pública estructural.
La lógica es sencilla pero transformadora: aquello que no se vende, pero aún es comestible, no debe ir a la basura. Las frutas y verduras descartadas son separadas, higienizadas y entregadas a comedores y merenderos que integran la red del Banco de Alimentos.
Según datos oficiales, el 61% de los residuos generados por los centros de distribución frutihortícola de Rosario —como el Mercado de Productores y el Mercado de Concentración— está compuesto por materia orgánica, lo que evidencia el enorme potencial que existe para ampliar esta experiencia. Además del impacto social, el programa genera beneficios ambientales directos, al reducir el volumen de residuos enviados a disposición final.
El evento contó también con la participación de los secretarios Luciano Marelli (Ambiente y Espacio Público) y Nicolás Gianelloni (Desarrollo Humano y Hábitat); la subsecretaria de Cambio Climático, Pilar Bueno; la presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck; y las autoridades del Mercado de Productores, Roberto Bertucelli y Gustavo Zuleta.
A ocho años de su creación, RecupeBAR se consolida como un ejemplo de articulación público-privada con impacto real, que no solo combate el hambre, sino que dignifica el trabajo, reduce el desperdicio y fortalece el entramado social.
