Con eje en el acompañamiento educativo y la inclusión social, la Municipalidad de Rosario y la Universidad Nacional de Rosario (UNR) pusieron en marcha la sexta edición del programa Andamios, una política territorial que apunta a fortalecer las trayectorias escolares de niñas y niños en contextos de mayor vulnerabilidad. La presentación se realizó este lunes en el Centro Cuidar Punto Abre Norte, donde autoridades locales y universitarias firmaron el convenio que formaliza su implementación durante 2026.
El dispositivo prevé alcanzar a unos 1080 chicos y chicas de entre 6 y 12 años distribuidos en los distintos distritos de la ciudad, a través de su despliegue en 46 centros Cuidar. Allí, estudiantes avanzados de la UNR asumirán el rol de “andamiadores”, con la tarea de acompañar los procesos educativos mediante propuestas pedagógicas, recreativas y de contención que buscan reforzar el vínculo con la escuela.
La iniciativa se sostiene en la participación de 46 estudiantes universitarios provenientes de carreras como Psicología, Trabajo Social, Ciencias de la Educación, Comunicación, Derecho y otras disciplinas vinculadas al abordaje social. Su intervención apunta no solo a mejorar el rendimiento escolar, sino también a generar condiciones para la permanencia en el sistema educativo, especialmente en aquellos casos donde las trayectorias aparecen interrumpidas o debilitadas.
Desde el Ejecutivo local destacaron que el programa nació en 2021, en el contexto de la pandemia, como respuesta a una demanda detectada en los territorios: las dificultades de muchas infancias para sostener la escolaridad. Con el tiempo, la propuesta se consolidó como una herramienta de cercanía que articula políticas públicas, universidad y comunidad, con impacto directo en barrios donde las condiciones sociales complejizan el acceso y la continuidad educativa.
En esa línea, el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat, Nicolás Gianelloni, remarcó que Andamios permite intervenir sobre problemáticas que exceden lo estrictamente pedagógico. Según señaló, detrás de las trayectorias educativas irregulares existen contextos familiares y sociales complejos que requieren un abordaje integral. “La educación es una herramienta clave para enfrentar la desigualdad y también para prevenir situaciones de violencia”, sostuvo durante la presentación.
Por su parte, desde la UNR subrayaron el valor formativo del programa para los estudiantes que participan. El rector Franco Bartolacci destacó que la iniciativa combina compromiso social con formación académica, al tiempo que consolida la presencia de la universidad en el territorio. En ese sentido, remarcó que se trata de una experiencia que no se replica de manera extendida en otras ciudades del país.
Además del acompañamiento en los centros Cuidar, el programa incorpora instancias de capacitación obligatoria para quienes cumplen el rol de andamiadores. Desde 2024, deben cursar una diplomatura en educación no formal orientada al diseño de talleres y a la promoción del derecho a la educación, lo que permite fortalecer la intervención y profesionalizar las prácticas socioeducativas en territorio.

La edición 2026 también incorpora una ampliación de la cobertura, con nuevos espacios y un cupo más amplio, con el objetivo de superar las 980 intervenciones realizadas el año pasado. En este marco, desde el municipio señalaron que el programa mantiene una lógica abierta y flexible para poder incorporar a más niñas y niños a medida que avanza el año.
Con este nuevo lanzamiento, Andamios se reafirma como una de las principales herramientas locales para abordar la problemática de las trayectorias educativas fragilizadas, en un contexto donde las dificultades del sistema educativo y las condiciones sociales plantean nuevos desafíos para la inclusión y la continuidad escolar.
