Rosario presentó este martes una nueva estrategia destinada a reforzar las políticas de cuidado en dos etapas clave de la vida: la primera infancia y las personas mayores. Bajo el nombre “Mil65”, la iniciativa impulsada por la Municipalidad busca articular programas, instituciones y organizaciones de la ciudad para acompañar a quienes atraviesan los primeros mil días de vida y a los mayores de 65 años, con un fuerte foco en la prevención, la cercanía y la construcción de redes comunitarias.
El lanzamiento se realizó en el Teatro La Comedia y reunió a representantes de universidades, centros de jubilados, jardines, maternidades, entidades religiosas, vecinales y organizaciones sociales. La propuesta parte de un diagnóstico que preocupa a las grandes ciudades: la caída de la natalidad, el crecimiento sostenido de la población adulta mayor y el avance de fenómenos como la soledad y el aislamiento social.
Según los datos presentados por el municipio, en Rosario viven más de 143.000 personas mayores de 65 años y más de 40.000 de ellas residen solas. Al mismo tiempo, alrededor de 40.000 niños y niñas atraviesan actualmente la etapa de los primeros mil días de vida, considerada fundamental para el desarrollo físico, emocional y cognitivo. A partir de esa realidad, el gobierno local plantea la necesidad de repensar las políticas públicas desde una perspectiva que combine asistencia, acompañamiento y fortalecimiento de los vínculos sociales.
La estrategia se estructura sobre tres ejes. El primero está orientado a los primeros mil días, desde la gestación hasta el ingreso al sistema educativo, con acciones destinadas a garantizar controles de salud, seguimiento territorial y acceso a derechos. El segundo se centra en las personas mayores, promoviendo el envejecimiento activo, la participación comunitaria y herramientas específicas para enfrentar la denominada “soledad no deseada”. El tercer componente apunta a generar más espacios de encuentro entre generaciones y fortalecer el tejido social en los barrios.
Desde el municipio remarcaron que “Mil65” no implica la creación de nuevas estructuras administrativas, sino la integración de programas y dispositivos que ya funcionan dentro del Estado local. La intención es coordinar recursos, compartir información y mejorar la capacidad de detección temprana de situaciones de vulnerabilidad, pasando de intervenciones aisladas a un sistema de cuidados más articulado.
Entre las acciones previstas aparecen el seguimiento personalizado de niños y niñas que interrumpan controles médicos o dejen de asistir a espacios educativos, así como la puesta en marcha de dispositivos destinados a adultos mayores, como espacios de encuentro, actividades comunitarias y canales de escucha permanente. La propuesta también contempla la participación activa de instituciones de distintos sectores para ampliar la llegada territorial de las políticas de cuidado.
La iniciativa buscará apoyarse en una amplia red de organizaciones sociales, universidades, instituciones de salud, entidades religiosas, asociaciones profesionales y actores del sector privado. El objetivo es construir un entramado capaz de detectar situaciones de riesgo, fortalecer la presencia comunitaria y generar más oportunidades de acompañamiento para quienes atraviesan momentos de mayor vulnerabilidad.


