Otro búnker fue derribado este lunes en Rosario y la Provincia llegó así a 97 puntos de venta de droga desactivados desde que comenzó a aplicarse la Ley de Microtráfico. La intervención se realizó en Magaldi al 8700, en barrio Gráfico, en un operativo coordinado entre el Ministerio de Justicia y Seguridad y el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
El inmueble funcionaba como punto fijo de narcomenudeo y estaba vinculado a hechos de violencia armada registrados en la zona. Con este derribo, Rosario suma 58 estructuras inactivadas desde diciembre del año pasado.
El secretario de Análisis y Gestión de la Información, Esteban Santantino, sostuvo que la política de microtráfico muestra resultados “concretos” en la baja de la violencia letal. “Rosario atravesó en 2022 y 2023 los dos años más violentos de su historia reciente. La articulación entre el MPA y el Ejecutivo permitió revertir una situación marcada por la impunidad”, afirmó.
La investigación. La fiscal Alejandra Raigal explicó que el lugar estaba bajo seguimiento desde marzo, a partir de llamados al 911 y reportes policiales. Dos personas ligadas al búnker permanecen detenidas con prisión preventiva tras secuestros de droga y evidencia que confirmó la actividad de venta. Según la investigación, el sitio está relacionado con un homicidio y otros episodios de violencia armada. Los imputados tienen antecedentes por amenazas, robo y tenencia de armas de guerra.
El marco de la ley. La Ley de Microtráfico, aprobada a fines de 2023, permitió que los fiscales provinciales investiguen el narcomenudeo, antes en manos de la Justicia Federal. Esa transferencia aceleró tiempos y facilitó intervenciones rápidas en los barrios, según señalan desde el gobierno provincial, que contabiliza 97 inactivaciones de búnkeres en distintas localidades santafesinas.
