El Palacio Municipal de Rosario sumó este lunes un desfibrilador externo automático (DEA) en el marco del programa “Rosario, ciudad cardioprotegida”, la estrategia local que busca reducir la mortalidad por enfermedades cardiovasculares y muerte súbita. La instalación del equipo estuvo acompañada por una jornada de capacitación para trabajadoras y trabajadores municipales, a cargo del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES).
La secretaria de Salud Pública, Soledad Rodríguez, encabezó la actividad y explicó que cardioproteger un edificio implica “que haya personas entrenadas para reconocer un paro cardiorrespiratorio, activar el 107 y comenzar maniobras de reanimación, además de contar con un desfibrilador a no más de cinco minutos del evento”.
Rodríguez señaló que el municipio ya cardioprotegió los centros de distrito, el Concejo Municipal y ahora el Palacio de los Leones, espacios con alta circulación de personas. La inversión municipal asciende a 20 millones de pesos, incluyendo la compra de siete DEA y la reposición de parches y baterías.

Capacitación y primeros auxilios
Durante la jornada, personal del SIES instruyó a empleadas y empleados en Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y en el uso del desfibrilador. El director del SIES, Cristian Bottari, y el referente de Calidad y Seguridad del Paciente, Juan Becerra, acompañaron el entrenamiento.
El enfermero e instructor Jorge Carrera destacó que el DEA “puede ser utilizado por cualquier persona” y que su función principal es leer la actividad eléctrica del corazón y aplicar un choque solo si detecta una arritmia que lo requiera. La capacitación también incluyó técnicas para desobstrucción de vías respiratorias.
Rodríguez subrayó la importancia de estos dispositivos: “Un DEA y maniobras de RCP inmediatas pueden elevar la probabilidad de supervivencia hasta el 70%. Sin estos elementos, esa posibilidad cae por debajo del 10%”.
Por qué importa una ciudad cardioprotegida
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en Argentina y en el mundo. En Rosario representan cerca del 30% de los fallecimientos anuales, con una incidencia de muerte súbita estimada entre 1 y 2 casos por cada mil habitantes. Solo un 5% de esos casos logra reanimarse.
La evidencia internacional muestra que, si la RCP comienza de inmediato y el DEA se aplica en los primeros 3 a 5 minutos, las chances de sobrevivir con buena función neurológica pueden alcanzar el 60%. En Argentina se producen entre 40.000 y 60.000 muertes súbitas por año, lo que equivale a una cada 15 minutos.
