Ola de calor, barrios sin luz. La comunidad rosarina se encuentra enfrentando desafíos significativos debido a los cortes de energía que coinciden con las altas temperaturas de febrero. La Empresa Provincial de la Energía (EPE) dio algunos datos del modo en el que trabajan para resolver la situación lo más rápido posible.
En medio de picos de calor insoportables, los cortes de energía eléctrica se han convertido en una preocupación constante en distintos puntos de la ciudad. La falta de suministro en momentos de temperaturas extremas no solo causa incomodidad, sino que también puede representar un riesgo para la salud, especialmente para grupos vulnerables como niños, ancianos y personas con problemas de salud.
La EPE reconoce los desafíos únicos que enfrenta la comunidad rosarina en esta época del año y trabaja arduamente para abordar los problemas lo más rápido posible. Sin embargo, las limitaciones logísticas y la alta demanda de servicios complican aún más la situación.
- Luego se refirió a la necesidad de realizar inversiones para brindar un servicio de calidad: «Dentro de unos días se va a desarrollar la audiencia pública, con el objetivo de plantear un aumento, que derivan en inversiones, porque año a año el sistema es más exigido».
El vocero de la empresa, Esteban Rezza, reconoció que «es difícil pedir paciencia con 40 grados de sensación térmica, pero estamos trabajando para solucionar los problemas». A pesar de los esfuerzos, muchos de los cortes de luz persisten, especialmente en las zonas sur y oeste de la ciudad, donde se han registrado interrupciones más prolongadas y hubo manifestaciones en las calles.
«Del viernes al sábado fueron 30 horas de corte, después hubo una restitución de 40 horas, desde anoche hasta hoy a las 7 de la mañana. Pero a las 12 del mediodía se volvió a cortar», expresaron desde barrio Saladillo.
