El Gobierno de Santa Fe avanzó este martes con la organización de una nueva subasta de bienes incautados al delito. En ese marco, se realizó el sorteo de los martilleros que intervendrán en el quinto remate de la actual gestión, previsto para mediados de abril en el Salón Metropolitano de Rosario.
La subasta incluirá bienes secuestrados en causas judiciales que actualmente se encuentran bajo la órbita de la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad), el organismo encargado de administrar y dar destino a los activos decomisados a organizaciones criminales.
El procedimiento de selección se llevó adelante a partir de un convenio con los Colegios de Martilleros de la primera y segunda circunscripción de la provincia. En total, fueron designados 20 martilleros titulares —10 de Rosario y 10 de Santa Fe— que estarán a cargo del desarrollo de los remates.
Desde el Ejecutivo provincial señalaron que en los próximos días se dará a conocer el listado completo de lotes y se abrirá la inscripción para participar de la subasta. De manera preliminar, se estima que el remate incluirá entre 140 y 150 bienes, con una fuerte presencia de vehículos.
El secretario de Gestión de Registros Provinciales, Matías Figueroa Escauriza, indicó que el objetivo es que esta edición sea la más amplia en cantidad de autos y motos. “Buscamos que haya diversidad, sobre todo en motocicletas, que en muchos casos pueden convertirse en una herramienta de trabajo, y también vehículos a precios accesibles”, explicó.
En ese sentido, adelantó que varios de los automóviles podrían salir a remate con valores por debajo del millón de pesos. Además, confirmó que se analiza la posibilidad de incluir un avión, lo que marcaría un hecho inédito en las subastas públicas realizadas por la Aprad.
Hasta el momento, las cuatro subastas anteriores permitieron recaudar más de 3.500 millones de pesos, en el marco de una política que apunta a recuperar activos provenientes del delito y reinsertarlos en el circuito legal.

Una política de recuperación de bienes. Desde la Provincia destacaron que el sistema de subastas públicas se consolidó como una herramienta para afectar económicamente a las organizaciones criminales. “Se trata de quitarle los bienes a quienes delinquen y transformarlos en recursos útiles para la sociedad”, sostuvo Figueroa Escauriza.
El funcionario explicó que los fondos obtenidos tienen tres destinos principales: el resarcimiento a víctimas, el financiamiento operativo de la propia agencia y la inversión en políticas sociales.
En ese marco, precisó que durante la actual gestión ya se destinaron más de 200 millones de pesos a compensaciones para víctimas de delitos. A su vez, remarcó que el funcionamiento de la Aprad se autofinancia con los recursos generados en las subastas, sin aportes adicionales del presupuesto provincial.
Parte de esos fondos también se utiliza para tareas operativas, como el retiro de vehículos abandonados en comisarías o depósitos judiciales, así como para la asistencia a instituciones como escuelas, clubes y organizaciones sociales.
Desde el Colegio de Martilleros de Rosario valoraron la iniciativa y remarcaron el carácter público y transparente del proceso. Su presidente, Pablo Porta, destacó la participación de profesionales matriculados y el destino social de los recursos obtenidos.
Qué es la Aprad y cómo funciona. Creada en 2016 por la Ley Nº 13.579, funciona como un organismo autárquico en el ámbito del Ministerio de Gobierno e Innovación Pública santafesino. Tiene a su cargo la administración de bienes secuestrados en causas judiciales vinculadas a delitos o contravenciones.
Entre los activos que gestiona se encuentran vehículos, insumos informáticos, teléfonos celulares, joyas y otros bienes de valor. Según lo establece la normativa, estos pueden ser reutilizados por el Estado, donados a entidades o subastados. En el caso de los vehículos, pueden ser asignados a fuerzas de seguridad, instituciones educativas o áreas del Estado, rematados en subasta pública o, en caso de no ser aptos, compactados.

