Tras una ronda de negociaciones paritarias sin acuerdo salarial, el ciclo lectivo comenzó este lunes en Rosario en un clima atravesado por el conflicto docente. Según datos oficiales, el 98 por ciento de las escuelas de la región abrió sus puertas, aunque los gremios afirmaron que el paro tuvo un fuerte impacto en las instituciones públicas.
El ministro de Educación de Santa Fe, José Goity, sostuvo que el acatamiento a la medida de fuerza de 24 horas fue “bajo a nivel general” y señaló que la adhesión resultó aún menor en el sector privado. “Podemos decir con contundencia que la mayoría de los docentes están dictando clases y están en las aulas”, afirmó en conferencia de prensa. No obstante, reconoció que en algunos establecimientos no todos los cursos iniciaron con normalidad.
En Rosario, el arranque incluyó abrazos solidarios en apoyo al reclamo salarial y distintas manifestaciones fuera de las aulas. Goity admitió que existen “muchos docentes enojados”, pero defendió la decisión del Ejecutivo de avanzar con la aplicación del aumento semestral del 12,5 % pese al rechazo de Amsafé y Sadop. Además, anticipó que se liquidarán pagos complementarios desde el 16 de marzo y subrayó que la paritaria “no está cerrada formalmente”.
El funcionario remarcó que en “pocas escuelas” se comunicó previamente a las familias que no habría clases por el paro, y anticipó que cada caso será analizado a partir del cruce de declaraciones juradas de prestación de servicios. A nivel provincial, el gobierno informó que el 98 por ciento de las instituciones abrió en el primer día del ciclo lectivo, con un impacto “muy similar” al de medidas anteriores.
Desde el sector sindical, la lectura fue distinta. El secretario general de Amsafé Rosario, Roque Jaimes, calificó el acatamiento como “altísimo” y destacó que la medida “nace desde cada escuela”. En paralelo, el titular de Sadop Rosario, Martín Lucero, consideró que la adhesión fue “altamente satisfactoria” y estimó una participación cercana al 50% en el sector privado, con niveles superiores en numerosos establecimientos.
Mientras el gobierno santafesino insiste en garantizar la regularidad en las aulas y mantener abierto el diálogo, los gremios ratifican el reclamo por una recomposición salarial acorde a la pérdida de poder adquisitivo. El inicio del ciclo lectivo dejó así en evidencia que, más allá de las puertas abiertas, el conflicto paritario continúa latente.

