Frente a la ola de extrema violencia que atraviesa a Rosario, el Ministerio de Seguridad de la Nación que conduce Patricia Bullrich anunció la activación del denominado Comité de Crisis a pedido del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, junto a un pedido de apoyo de las Fuerzas Armadas. Trascendió que el lunes se anunciará el alcance de las medidas y cómo se implementaría la colaboración de las Fuerzas Armadas.
En ese marco, destaca el comunicado que “resulta necesario y urgente redoblar los esfuerzos coordinados entre el Estado Nacional y la provincia de Santa Fe, a fin de restablecer la seguridad interior”.
Los funcionaron convocaron a un Comité de Crisis en Rosario ante “los hechos de público y notorio conocimiento, ocurridos en los últimos días en la ciudad, en los que ha quedado evidenciada la escalada de violencia que están demostrando las bandas narcoterroristas, en su afán de mantener un poder que se está desarticulando gracias a las políticas de Estado que se han venido aplicando”.
- Conforme a lo resuelto, el Comité de Crisis será presidido por la ministra de Seguridad y copresidido por el gobernador de la provincia de Santa Fe, quedando integrado por los titulares de Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina, Policía Federal Argentina, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Servicio Penitenciario Federal.
- El Comité de Crisis, que funcionará hasta el 9 de julio de 2024 y podrá prorrogarse, buscará “contribuir con una mejor y más eficiente organización sobre el despliegue territorial de las tareas destinadas a la prevención y control del orden urbano”.
En concreto, su misión será ejercer la conducción política y supervisión operacional de los cuerpos policiales y fuerzas de seguridad federales y provinciales “que se encuentren empeñados en el reestablecimiento de la seguridad interior”.
En este contexto, las autoridades mencionadas solicitarán el apoyo de las Fuerzas Armadas en las operaciones de seguridad interior en Rosario, en los términos del artículo 27 la Ley de Seguridad Interior Nº 24.059.
Sobre los acontecimientos de las últimas horas, el ministro de Seguridad provincial Pablo Cococcioni señaló que “tenemos una mirada mucho más esclarecida sobre los hechos y esperamos que pronto la propia Fiscalía pueda dar cuenta de este resultado y de las imputaciones”.
El funcionario había destacado, en otro orden, tener toda la colaboración de las autoridades nacionales: “Esto lo quiero decir: hubo una disposición tanto de la ministra Bullrich como del presidente Milei hacia nuestro gobernador y sobre el curso de las horas se irán tomando definiciones que también nosotros esperamos para poder organizar mejor nuestro trabajo, pero en principio habrá un refuerzo de fuerzas federales”.
En esa línea, apuntó que “más allá del número lo que nos interesa es que se pueda realmente coordinar un trabajo en conjunto que la presencia tanto de fuerzas federales como de la Policía de la Provincia de Santa Fe”.
Sobre las acciones a tomar, Cococcioni relató que “tenemos que ajustar el régimen penitenciario para que absolutamente nadie pueda hacer ningún movimiento fuera de lo que la ley establece, y tenemos que ajustar mucho, pero mucho el funcionamiento de la Policía en calle. Queremos lograr mucha más proactividad”, remarcó.
Al respecto, puntualizó que “estamos adoptando medidas de refuerzo de la seguridad urbana en todo lo que es materia de nuestra competencia, estableciendo una coordinación con las fuerzas federales a quienes se les va a asignar dos zonas más además de las que ya tienen asignadas en el Plan Bandera, pero también reorganizando la Policía de Santa Fe”.
“Logramos restablecer en cierta medida el patrullaje en la zona urbana de 17 móviles, lo estamos pasando a 115, 120 en promedio; tenemos que ganar mucha más presencia policial en calle, así que se van a volcar efectivos de otras secciones de la Policía de Acción Táctica, de la Tropa de Operaciones Especiales, e incluso efectivos del Servicio Penitenciario de Santa Fe, en el marco de la Ley de Emergencia”, enumeró Cococcioni.
Es crítica situación que atraviesa a Rosario ante la sucesión de hechos de violencia perpetrados en los últimos días, que se cobraron la vida de los taxistas Héctor Raúl Figueroa y Diego Alejando Celentano, ambos ejecutados con disparos en la cabeza cuando estaban trabajando, en hechos que, según los investigadores, tienen muchas similitudes y un claro sello mafioso.
A estos dos crímenes se sumó este jueves a la tarde el ataque a tiros a un chofer de la línea K, registrado en Mendoza y México. Se trata de Marcos D., de 39 años, quien iba al volante del interno 122 cuando un joven le hizo señas para que pare y así poder subir al trolebus y, cuando paró, le descerrajó varios disparos de arma de fuego que le causaron heridas de gravedad. Está internado en estado delicado en el Heca.
Cabe destacar que, tras dos días de paro por duelo, los taxistas ya volvieron a trabajar, pero el servicio de transporte urbano e interurbano continúa interrumpido hasta nuevo aviso.
