La investigación de los circuitos financieros y de los profesionales que colaboran con las organizaciones criminales debe ocupar un lugar central en la próxima etapa de la política de seguridad provincial. Ese fue el planteo del gobernador Maximiliano Pullaro durante una jornada realizada este miércoles en Rosario, donde destacó la reducción de los homicidios, pero advirtió que las bandas todavía no fueron desarticuladas.
“El desafío que tenemos hoy es ir por los abogados y los contadores que son parte de estas organizaciones criminales”, afirmó al abrir el encuentro “Crimen organizado y flujos financieros ilícitos: desafíos y estrategias para su desarticulación”, en el Complejo Cultural El Túnel, en el Parque España.
El mandatario vinculó ese objetivo con la necesidad de investigar a quienes utilizan sus conocimientos profesionales para intervenir en las actividades de las bandas. “Un abogado que va a la cárcel y lleva un mensaje a otra parte de la organización criminal, es parte de esa organización, no es un abogado. Y lo mismo un contador”, sostuvo.
La jornada reunió a autoridades provinciales, municipales, judiciales y federales para analizar herramientas de inteligencia financiera, investigaciones sobre lavado de activos y mecanismos de coordinación entre jurisdicciones. Pullaro compartió la apertura con el intendente Pablo Javkin; el fiscal federal Matías Scilabra; la fiscal general del Ministerio Público de la Acusación, María Cecilia Vranicich; y el presidente de la Unidad de Información Financiera, Matías Álvarez.
Menos homicidios, pero organizaciones todavía activas. Durante su exposición, Pullaro presentó cifras sobre la evolución de los homicidios y atribuyó la disminución a la continuidad de las políticas de seguridad y al trabajo conjunto entre los distintos organismos del Estado. “Hace tres años, en la ciudad de Rosario, al día de hoy exactamente, teníamos 222 homicidios. Hoy tenemos 63”, afirmó. Para el conjunto de la provincia, señaló que el registro acumulado a esta altura del año pasó de 315 a alrededor de 112 en el mismo período de comparación.
Según el gobernador, esos resultados responden a una estrategia que combinó control del delito, coordinación entre poderes y jurisdicciones, y decisiones adoptadas “sin violar las garantías constitucionales”. Sostuvo, además, que la experiencia santafesina despertó interés en organismos internacionales y otras regiones de América Latina.
Sin embargo, advirtió que la baja de los asesinatos no implica que las estructuras responsables de la violencia hayan desaparecido. “La violencia y el delito no están terminados; las organizaciones criminales no están desarticuladas, simplemente están contenidas por el accionar permanente del Estado”, expresó.
En ese sentido, insistió en que el sostenimiento de las intervenciones resulta decisivo para evitar un retroceso. “Si cada uno de los elementos que intervienen en las políticas públicas del Estado un día o una semana levantan o distraen la mirada, la situación vuelve atrás con la misma fuerza y con la misma violencia”, remarcó.
Como ejemplo de la recuperación del uso de los espacios públicos, mencionó los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Según indicó, durante los 15 días de competencia unas 3,5 millones de personas participaron de las actividades deportivas y culturales, sin denuncias por robos de celulares ni hechos de violencia altamente lesiva. De todos modos, sostuvo que ese balance no debe llevar a reducir la atención sobre la seguridad.
Investigaciones sobre el patrimonio y el lavado. Pullaro planteó que la persecución penal debe avanzar sobre los recursos que permiten sostener a las organizaciones criminales. En ese marco, destacó el trabajo de la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad), encargada de realizar remates de bienes decomisados, y del Comité de Bloqueo Económico provincial. “La plata que ganás a través del delito la vas a perder”, sintetizó al referirse a las medidas destinadas a afectar el patrimonio vinculado con actividades ilícitas.
El gobernador pidió profundizar las investigaciones sobre los circuitos de lavado y la participación de profesionales que transmiten mensajes, diseñan maniobras financieras o administran recursos ilegales. Su planteo estuvo dirigido a quienes integran las estructuras delictivas desde esas funciones.
También defendió la reorganización de la persecución del narcomenudeo y de las violencias asociadas a esa actividad. Al recordar la escalada que Rosario atravesó durante más de una década, cuestionó los diagnósticos que, según su evaluación, trasladaban experiencias externas sin contemplar las particularidades de la ciudad.
“La mejor experiencia es la que se puede construir desde el ámbito local”, afirmó. En esa línea, valoró el trabajo del Ministerio Público de la Acusación y la articulación entre la Justicia provincial y federal, las fuerzas de seguridad y los gobiernos locales. “Si hacemos eso, vamos a poder mostrar políticas públicas que tuvieron éxito en esta región, pero fundamentalmente que pueden ser ejemplo en la República Argentina”, concluyó.

