En una jornada legislativa clave para el plan de infraestructura de la provincia, la Legislatura santafesina autorizó al Ejecutivo a tomar deuda por hasta 1.150 millones de dólares para financiar obra pública. El paquete incluye un crédito por 150 millones con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y la habilitación para operaciones generales de crédito por otros 1.000 millones.
Tras la aprobación, el ministro de Economía, Pablo Olivares, brindó esta mañana una conferencia de prensa desde la Casa de Gobierno, donde consideró que la medida representa “un fuerte respaldo al gobierno, un apoyo en función de la credibilidad que nos dan los hechos: nosotros tomamos financiamiento para hacer obra, y eso es lo que vamos construyendo en la credibilidad”.
Olivares explicó que los nuevos créditos no reemplazarán los proyectos en curso, sino que permitirán abrir un segundo y tercer bloque de inversión, con foco en infraestructura productiva. “Cuando asumimos encontramos tres grandes déficits: en seguridad, en calidad educativa y en infraestructura, sobre todo productiva. Esta autorización nos permite dar un salto muy importante en ese terreno y mejorar la competitividad de Santa Fe para atraer inversiones”, indicó.
Cambios y consensos 📑
El aval final llegó tras una jornada maratónica. Aunque el Senado respaldó ambos proyectos —incluso con votos justicialistas—, el debate fue más tenso en Diputados, donde el oficialismo logró imponer su mayoría sin apoyo del PJ ni de otras fuerzas opositoras. Tras negociaciones, se incorporaron cambios que establecen que el 50% de los fondos se destinarán a infraestructura productiva, el 25% a obras sociales y el 25% restante a seguridad. El texto modificado fue aprobado por unanimidad en su vuelta al Senado.
Olivares celebró las modificaciones: “Aportan un criterio distributivo y coherencia: queremos pagar esta deuda con mayor producción, no con más impuestos. Y además garantizan transparencia mediante una comisión de seguimiento”.
Condiciones financieras y destino 💵
Consultado sobre las condiciones del financiamiento, el ministro subrayó que se trata de créditos en moneda dura, con mejores plazos y tasas. “Hablamos de financiamiento a 7 o 10 años, muy por encima de lo que ofrece el mercado en pesos”, dijo, y aseguró que se utilizará en el momento más favorable para las finanzas provinciales.
Entre los destinos de la inversión, mencionó rutas, caminos secundarios, infraestructura energética —como gasoductos y tendidos eléctricos para parques industriales— y también obras clave para salud, educación y seguridad. “Hay una necesidad urgente en energía. Muchas industrias hoy no pueden crecer porque no tienen gas o potencia eléctrica”, advirtió.
Cruces políticos 💬
En el recinto, el debate dejó en evidencia la fractura del peronismo santafesino. Mientras que en el Senado los justicialistas acompañaron la iniciativa, en Diputados votaron en bloque en contra. Entre las críticas, el hasta ahora silencioso ex gobernador Omar Perotti cuestionó la urgencia del pedido y el nivel de endeudamiento. “Santa Fe no recauda dólares, pero tiene que pagarlos. Cuando nosotros pedíamos créditos, nos exigían de todo”, lanzó.
Desde el oficialismo, en cambio, defendieron la medida como un “blindaje” para el plan de obras frente al escenario nacional adverso. La vicegobernadora Gisela Scaglia aseguró que se trata de cumplir con los compromisos asumidos, mientras que el diputado Joaquín Blanco (PS) sostuvo que el objetivo es “profundizar una política ambiciosa de infraestructura con impacto social”.
Olivares cerró su exposición con un mensaje de previsión: “Siempre hemos sido prudentes. Esta autorización no significa endeudarse mañana, sino estar preparados para cuando se abran las ventanas de oportunidad en el mercado”.
