El gobierno nacional oficializó esta semana la baja del último convenio vigente para repavimentar la ruta nacional 178, en el tramo que une Las Rosas con la intersección con la ruta 33. La medida, dispuesta mediante la resolución 2025‑1076‑APN‑DNV#MEC, deja en suspenso una obra considerada clave para el sur santafesino, donde en lo que va del año se registraron 14 víctimas fatales por siniestros viales.
La decisión generó un fuerte rechazo por parte del gobierno provincial. “Estamos ante una medida insensata, que desconoce fallos judiciales firmes y deja a la deriva a miles de santafesinos”, sostuvo el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico. El funcionario exigió que, si la Nación no está dispuesta a invertir, transfiera la traza a la Provincia: “Sabemos cómo y con qué recursos repararla”, insistió.
- Las obras anuladas incluían 71 kilómetros de intervención sobre la 178 y 121 kilómetros en la ruta 33, y habían sido adjudicadas a la UTE Edeca-Rava. Eran parte de los pocos contratos que habían sobrevivido al recorte general de obra pública dispuesto por la administración de Javier Milei desde diciembre de 2023.
Según argumentó el Ejecutivo nacional, los convenios fueron dados de baja por “conveniencia”, citando demoras administrativas atribuibles al propio Estado. Sin embargo, la Provincia remarcó que la anulación afecta directamente la seguridad vial y el desarrollo productivo de la región.
El panorama se agrava con la disolución de Vialidad Nacional, el organismo encargado de licitar y controlar más de 2700 kilómetros de rutas en territorio santafesino. La eliminación del ente deja sin efecto los amparos judiciales presentados por legisladores provinciales para reactivar las obras, y sin resarcimiento a las empresas adjudicatarias.
Desde el gobierno santafesino advierten que el deterioro del asfalto, la falta de señalización y la inexistencia de banquinas seguras convierten a la 178 en una trampa mortal. Mientras tanto, la administración provincial intenta contener la crisis: aporta asfalto, ilumina pasos peligrosos y despeja malezas, aunque recalca que la responsabilidad es nacional.
“Santa Fe no quiere confrontar. Lo que necesitamos son rutas seguras para producir y para vivir”, expresaron desde la Casa Gris, donde analizan impulsar un proyecto para que la Nación ceda formalmente rutas a las provincias que estén dispuestas a repararlas. Mientras tanto, los pozos crecen y las cruces blancas se multiplican a la vera del asfalto, marcando las consecuencias del abandono.
