El senador nacional Marcelo Lewandowski cuestionó al gobernador Maximiliano Pullaro por su acompañamiento a las políticas de Javier Milei y reclamó medidas para sostener la industria y el empleo en Santa Fe. El legislador advirtió sobre el cierre de empresas y sostuvo que el deterioro de la actividad económica también afecta los recursos que las provincias necesitan para financiar sus servicios públicos.
“Las provincias con una fuerte matriz productiva seremos las más afectadas si continúa el cierre de industrias y la pérdida de puestos de trabajo”, alertó. Sus críticas apuntaron al respaldo del gobierno santafesino y de los legisladores que responden a Pullaro a las iniciativas del Ejecutivo nacional.
Para describir la situación del sector, Lewandowski señaló que desde el inicio de la gestión de Milei cerraron 31.268 PyMEs y que la producción industrial de esas empresas registró en agosto una caída interanual del 6,1%. También mencionó que el desempleo en el Gran Rosario alcanzó el 11,5%.
“Los empresarios nacionales no quieren no competir, pero piden que les igualen la cancha”, afirmó. Con ese planteo, cuestionó las condiciones en las que las empresas locales deben enfrentar la competencia extranjera y reclamó herramientas que permitan sostener la producción.
El senador repasó las iniciativas impulsadas junto al Bloque Justicialista, entre ellas la Ley de Inversiones Productivas y la suspensión de embargos y ejecuciones fiscales de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). También mencionó el proyecto de emergencia PyME presentado junto al senador Jorge Capitanich.
Entre las medidas que consideró necesarias, propuso establecer un precio diferencial de la energía para las industrias y las familias. Planteó esa herramienta como una forma de mejorar la competitividad del sector productivo y aliviar el peso de las tarifas.
Lewandowski también vinculó la caída del consumo y de la recaudación con la disminución de los fondos de coparticipación, y advirtió sobre sus consecuencias para el sostenimiento de hospitales, escuelas y otros servicios públicos. “Aquellos gobernadores que siguen acompañando este modelo a futuro se tienen que dar cuenta de que les va a ir muy mal”, concluyó.
