Después de que el Senado aprobara proyectos impulsados por la oposición, la Casa Rosada intenta recomponer el vínculo con los gobernadores. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, aseguró este viernes que “no todos los mandatarios provinciales son lo mismo” y ratificó su apuesta por el diálogo político.
“No creo que esté todo roto, sí que hay posibilidad de conversar. De hecho, hablamos permanentemente con los gobernadores, y con algunos vamos a tener acuerdos electorales”, afirmó Francos, quien ya trabaja en la convocatoria a un nuevo encuentro con aliados provinciales. Se espera que el propio presidente Javier Milei participe brevemente de esa reunión.
Durante una maratónica sesión, el Senado aprobó la nueva fórmula de movilidad jubilatoria, la reactivación de la moratoria previsional y la declaración de emergencia en discapacidad. A pesar de las advertencias del Gobierno sobre el impacto fiscal de estas medidas, la Cámara Alta las sancionó con apoyo transversal.
Los gobernadores que integraron Juntos por el Cambio, entre ellos Rogelio Frigerio, Ignacio Torres, Gustavo Valdés y Jorge Macri, habían adelantado su rechazo a las iniciativas, argumentando que ponían en riesgo el equilibrio de las cuentas públicas. Sin embargo, el gesto no alcanzó para frenar la avanzada legislativa.
En paralelo, los senadores avalaron un proyecto que dispone el reparto automático y diario del Fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), impulsado justamente por ese grupo de mandatarios de perfil dialoguista con la Casa Rosada. La medida fue aprobada por amplia mayoría.
Francos no ocultó su malestar por el resultado. “Pensamos que nuestra presión iba a tener otro efecto. Fue una jornada muy particular”, dijo, y advirtió que muchos de los reclamos provinciales responden al calendario electoral: “Quieren tener más recursos para enfrentar las elecciones con más disponibilidad”.
Alineado con Milei, Francos anticipó que el Gobierno podría acudir a la vía judicial. “Estudiaremos cómo se originaron esas leyes y, si corresponde, plantearemos objeciones legales. No haremos nada que no corresponda”, sentenció.
La relación con las provincias volvió a ocupar un lugar central en la última reunión de gabinete. En ese marco, Francos recibió el encargo de retomar el contacto con los gobernadores aliados y bajar el tono de la confrontación. El objetivo: recuperar control político antes de la próxima pulseada parlamentaria.
