La fiscal general de la provincia, María Cecilia Vranicich, resolvió apartar preventivamente de su cargo a la fiscal regional de Rosario, María Eugenia Iribarren, quien ejerce la titularidad obtenida por concurso desde el año pasado. El funcionario que quedará a cargo de la jurisdicción local por un plazo de seis meses –período que puede ser prorrogable– será Matías Merlo, que actualmente también se desempeña en Venado Tuerto. Por su parte, Iribarren ya no estará a cargo de Rosario, pero continuará al mando del resto del distrito, como Cañada de Gómez, Casilda, Villa Constitución y San Lorenzo.
“La intervención tendrá como objetivos primarios restaurar la cohesión interna institucional, reordenar los circuitos y procesos de trabajo de fiscales y empleados, y unificar el registro de la información”, indica el artículo 4 de la resolución 047 que lleva la firma de Vranicich con fecha de este martes.
La determinación implica un nuevo cimbronazo en el camino de la conflictividad interna desatada en el segundo semestre pasado y que se explicitó con las denuncias de fuertes conflictos internos en la Fiscalía Regional Rosario entre funcionarios, a partir de las denuncias que los fiscales Miguel Moreno y Pablo Socca hicieron en particular contra su colega Matías Edery, de la Unidad de Criminalidad Organizada y de Delitos Complejos.
Esa denuncia derivó en el apartamiento inicial de Edery de Delitos Complejos y la apertura en su contra de un legajo por parte del auditor general de gestión del MPA Leandro Mai, quien se inhibió de seguir en el trámite al presumir que la sanción posible para el fiscal superaba los 60 días, lo que obligaba a pasar el caso a la Comisión de Acuerdos de la Legislatura.
- Al mismo tiempo se inició una causa penal contra Edery que implicó la imputación de parte de dos fiscales de Santa Fe. Tras eso, la Asamblea Legislativa suspendió a Edery por todo el tiempo que dure el trámite, le impidió la entrada a dependencias del MPA y redujo su sueldo al 50 por ciento.
En un contexto de fuertes presiones políticas, la fiscal regional rosarina fue convocada a dar explicaciones sobre la conflictividad interna desatada en el seno de la regional a su cargo. Eso fue el 11 de noviembre pasado, donde Iribarren estuvo cuatro horas ante los legisladores, ante los cuales admitió que había una crisis en su regional.
Hace dos semanas la fiscal regional ahora desplazada hizo declaraciones en las que indicó que la denuncia que motivaron el proceso disciplinario y penal a Edery pudieron haber sido precipitadas.
Por esa razón Iribarren impulsó un pedido de investigación contra Moreno y Socca en la auditoría, donde afirmó que estos había acutado por fuera de lo que lo que su función les imponía, y que plasmaron sus acusaciones «en ámbitos que no son los correctos».
«Desde un supuesto vinculan con otro y sacan una conclusión. Tiene mucho de eso la denuncia de Socca y Moreno. El desafío de las fiscales de Santa Fe y la Legislatura es reconstruir todo. Hay que analizarlo con los elementos que había en ese momento, no tres o cuatro años después», indicó en una entrevista.
Fuentes: Diario La Capital, Rosario3.com y Aire.
