Con 159 votos afirmativos, 67 en contra y 4 abstenciones, la Cámara de Diputados de la Nación dio este martes media sanción al proyecto que declara la emergencia del Hospital Garrahan y establece un refuerzo presupuestario para garantizar su funcionamiento y mejorar las condiciones laborales del personal de salud.
La votación, que superó ampliamente los dos tercios requeridos para que la ley quede blindada ante un eventual veto presidencial, representa un nuevo revés legislativo para el gobierno nacional, que se opuso a la iniciativa por su impacto fiscal.
El texto aprobado propone asignar 133 mil millones de pesos anuales para cubrir gastos operativos y recomponer los salarios en uno de los hospitales pediátricos de referencia en el país. La propuesta se suma a la media sanción de la ley de financiamiento universitario, otro proyecto resistido por el oficialismo y aprobado con amplia mayoría en Diputados.
Amplio respaldo opositor y fracturas en el oficialismo 🧾
El dictamen fue impulsado por Unión por la Patria y contó con el respaldo de bloques como Encuentro Federal, Coalición Cívica, Democracia para Siempre, el Frente de Izquierda y sectores del radicalismo, que votaron de forma unificada.
A la sorpresa del oficialismo, también se sumaron votos de espacios tradicionalmente más cercanos, como los diputados sanjuaninos de Producción y Trabajo, y los monobloques de Mario Barletta y Lourdes Arrieta.
En contraste, La Libertad Avanza, el PRO y parte de la UCR nucleada en la “Liga del Interior” votaron en contra, con el argumento de que el proyecto implicaría un aumento significativo del gasto público.
Pese a ello, el resultado reflejó un fuerte consenso parlamentario y social en torno a la necesidad de reforzar la salud pública, especialmente en un hospital emblemático como el Garrahan, cuya situación crítica fue denunciada en las últimas semanas por trabajadores, gremios y profesionales del sector.
El debate se traslada al Senado. Con media sanción en Diputados y un respaldo amplio, el proyecto pasa ahora al Senado, donde se espera un tratamiento con igual nivel de tensión política. El avance de esta iniciativa profundiza el clima de confrontación entre el Poder Ejecutivo y gran parte del Congreso, en medio de reclamos por el subejercicio presupuestario en áreas sensibles como salud, educación y ciencia.

