El legado del federalismo, la defensa de la autonomía de las provincias y el desafío de construir un país con más igualdad marcaron este jueves los discursos del gobernador Maximiliano Pullaro, en Rafaela, y del intendente Pablo Javkin, en Rosario, durante los actos oficiales por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia. Desde escenarios distintos, ambos dirigentes coincidieron en reivindicar el papel histórico de Santa Fe y plantearon la necesidad de fortalecer un modelo de desarrollo basado en la producción, el trabajo y el protagonismo de las ciudades y las provincias.
El acto central de la provincia se desarrolló en Rafaela, donde Pullaro encabezó la ceremonia acompañado por autoridades provinciales, legisladores, representantes de las Fuerzas Armadas, instituciones educativas y organizaciones de la región. En su mensaje, sostuvo que la Independencia de 1816 fue “un acto de tremenda valentía” protagonizado por dirigentes que decidieron asumir el destino del país en un contexto de profundas incertidumbres.
El gobernador dedicó buena parte de su discurso a reivindicar el lugar de Santa Fe en la construcción del país. Recordó que la provincia no participó del Congreso de Tucumán porque un año antes ya había declarado su independencia como integrante de la Liga de los Pueblos Libres, liderada por José Gervasio Artigas, y sostuvo que esa decisión respondió a una convicción profundamente federal.
“Santa Fe no estuvo porque no creyera en la patria o en la independencia. Ya había tomado esa decisión desde una mirada profundamente federal, defendiendo la autonomía de las provincias y una República donde ninguna fuera sometida por otra”, afirmó. En ese marco también destacó la figura del brigadier Estanislao López como uno de los principales defensores del federalismo argentino.
Pullaro vinculó ese legado con los desafíos actuales y planteó que la tarea de los gobiernos ya no pasa por conquistar la libertad, sino por garantizar igualdad de oportunidades. “Con trabajo, esfuerzo y producción se puede construir una Nación con libertad y también con igualdad”, afirmó. Además, sostuvo que Santa Fe puede convertirse en un ejemplo para el país por su perfil productivo, el desarrollo de su industria, el aporte del campo, sus universidades y la capacidad exportadora de sus puertos.
Mientras tanto, en Rosario, el intendente Pablo Javkin encabezó el acto oficial junto al Monumento al General Manuel Belgrano, en bulevar Oroño y avenida Lugones. Allí también apeló al legado de la Independencia para defender un modelo federal y destacó que la ciudad celebró por primera vez el 9 de Julio con el nuevo estatus de Ciudad Autónoma.
“El espíritu de la independencia fue mucho más que una gesta revolucionaria. Fue una declaración de futuro: la decisión irrevocable de construir una nación libre y soberana. Y esa nación, para ser grande, tiene que ser federal”, expresó Javkin, al recordar la defensa de las autonomías provinciales impulsada por Artigas y la Liga de los Pueblos Libres.
El intendente también dedicó parte de su mensaje a la situación que atravesó Rosario en los últimos años. Recordó los momentos más críticos de la violencia vinculada al narcotráfico y aseguró que la ciudad logró revertir ese escenario gracias al trabajo conjunto entre los distintos niveles del Estado. “Después de dar la batalla histórica a las mafias, con método y tenacidad, se empiezan a ver los resultados. Rosario volvió a ser la ciudad de la gente buena”, sostuvo.
Otro de los ejes de su discurso fue la reciente autonomía municipal, que definió como un cambio institucional histórico. “Ahora Rosario decide por sí misma y asume la responsabilidad de construir su destino de grandeza sin tutelas innecesarias, sin demoras absurdas”, afirmó. En ese sentido, vinculó esa conquista con el reclamo de un país que respete las autonomías locales y distribuya los recursos con mayor equidad.
Sobre el final de su intervención, Javkin destacó que Rosario se prepara para recibir los Juegos Suramericanos 2026 y sostuvo que la ciudad atraviesa una nueva etapa. “Nos alegra que ahora se hable de Rosario por todo lo bueno que pasa, que Rosario sea sinónimo de orgullo”, expresó antes de volver a reclamar una Argentina “federal, que distribuya los recursos con equidad, que respete la autonomía de las provincias y confíe en sus ciudades para ser grande”.


