El presidente Javier Milei vetó de forma total tres leyes (27.791, 27.792 y 27.793) , sancionadas por el Congreso el 10 de julio, que establecían aumentos en las jubilaciones y una suba en los bonos otorgados, la reincorporación de la moratoria previsional por dos años y la declaración de emergencia en discapacidad. Los decretos fueron publicados esta madrugada en el Boletín Oficial, al cumplirse el límite del plazo constitucional de diez días hábiles.
Es el segundo veto presidencial a un aumento jubilatorio desde el inicio de la gestión de La Libertad Avanza. Si bien el Congreso puede insistir con la aprobación de las normas, para hacerlo necesita una mayoría de dos tercios en ambas cámaras. En el Senado, los proyectos superaron ese umbral con amplitud, pero en Diputados los márgenes fueron más estrechos. Por eso, el Ejecutivo concentra sus esfuerzos en sostener el rechazo en la Cámara baja.
La Casa Rosada lleva adelante negociaciones con gobernadores y bloques aliados para evitar que prospere la insistencia legislativa. Entre los mecanismos utilizados se encuentran acuerdos por reparto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y alianzas estratégicas de cara a las elecciones nacionales del 26 de octubre.
En principio, los proyectos vetados no figuran en el temario de la próxima sesión de Diputados, prevista para el 6 de agosto. Ese día, la oposición buscará avanzar con iniciativas vinculadas al financiamiento de las universidades y la salud pediátrica, en un contexto de creciente movilización de jubilados frente al Congreso.
En paralelo, el oficialismo logró esta semana la incorporación de cinco diputados radicales al bloque de La Libertad Avanza: Luis Picat, Pablo Cervi, Federico Tournier, Francisco Monti y Mariano Campero. Con ese respaldo, también espera contar con el apoyo del PRO y de legisladores federales. Las negociaciones con la oposición dialoguista están encabezadas por el jefe de Gabinete Guillermo Francos, el vicejefe de Interior Lisandro Catalán, el presidente de Diputados Martín Menem y el subsecretario de Gestión Institucional Eduardo “Lule” Menem.
“Vamos a vetar. Aun si se dieran las circunstancias, que no creo, que el veto se caiga, lo vamos a judicializar. Aun si se diera el peor de los casos que de repente la Justicia tuviera un acto de celeridad, y lo decidiera tratar en poco tiempo, aun así, el daño que podrían causar podría ser mínimo. Sería una mancha en dos meses, la cual el 11 de diciembre se la vamos a revertir en caso de que tuviera éxito. La política del superávit fiscal es permanente”, había anunciado Milei ante la Bolsa de Comercio semanas atrás, después de la contundente votación a favor del incremento en el Senado.
Los proyectos vetados 🧾
Los proyectos votados en julio incluían un aumento extraordinario del 7,2% para todas las jubilaciones, una suba del bono previsional mensual de $70.000 a $110.000 y la restitución de la moratoria previsional, vencida en marzo, que dejaba sin herramientas de acceso a la jubilación a miles de trabajadores mayores de 65 años sin los 30 años de aportes exigidos.
Además, Milei vetó la ley que declaraba la emergencia en discapacidad hasta diciembre de 2027. La iniciativa garantizaba fondos para prestadores de servicios —como enfermeros, transportistas y acompañantes terapéuticos—, restablecía el procedimiento para la aprobación de pensiones no contributivas, actualizaba montos y proponía un incremento en la remuneración de personas con discapacidad empleadas en talleres protegidos, que actualmente cobran apenas $28.000 mensuales desde febrero de 2023.
