La evolución de la recaudación nacional y su impacto en las cuentas provinciales encendieron señales de alerta en Santa Fe. El ministro de Economía provincial Pablo Olivares advirtió que la desaceleración de la actividad económica ya comienza a reflejarse en los fondos que la provincia recibe por coparticipación federal, una de las principales fuentes de financiamiento del Estado santafesino. En ese contexto, el funcionario sostuvo que el gobierno provincial busca amortiguar el escenario mediante la continuidad de la obra pública y la implementación de medidas de alivio fiscal orientadas al sector productivo.
Según apuntó Olivares, durante los primeros meses del año los fondos provenientes de la coparticipación registraron una caída en términos reales, en línea con el menor nivel de consumo y la desaceleración de la economía. “La recaudación está replicando lo que ocurre en la actividad económica. Cuando uno analiza su composición, el principal impacto se observa en el IVA, que es el mejor indicador del movimiento económico”, sostuvo.
El ministro señaló que esa tendencia también se refleja en los tributos provinciales, aunque con menor intensidad, y la vinculó al proceso de estabilización macroeconómica que atraviesa el país: “Hay algunas variables que empiezan a mostrar señales de previsibilidad, sobre todo la inflación, pero todavía no se observa una recuperación económica que acompañe ese proceso”.
Medidas provinciales para sostener la actividad. Frente a este escenario, el titular de Economía remarcó que, si bien una provincia no puede modificar por sí sola el ciclo económico nacional, sí puede impulsar políticas que amortigüen su impacto sobre el entramado productivo.
En ese sentido, destacó las medidas de alivio fiscal incluidas en la ley tributaria provincial, que ya comenzaron a ser utilizadas por empresas, comercios e industrias. Entre ellas se encuentran deducciones en el impuesto a Ingresos Brutos vinculadas a la generación de nuevos puestos de trabajo, reducciones en la carga impositiva asociadas al costo de la energía y bajas en alícuotas para determinadas actividades. “Es una manera de acompañar al sector productivo en un contexto complejo, bajando impuestos y apoyando a quienes invierten o generan empleo”, explicó.
A estas herramientas se suman líneas de financiamiento impulsadas por el Ministerio de Desarrollo Productivo y programas coordinados con el Ministerio de Trabajo para atender situaciones vinculadas al empleo y la actividad empresarial.
La obra pública como eje de estrategia
Olivares también subrayó que uno de los pilares de la política económica provincial es la continuidad de la obra pública, considerada clave para sostener el empleo y dinamizar la economía. “Mientras en gran parte del país la postal es la paralización de la obra pública, en Santa Fe seguimos avanzando con obras y finalizando muchas de ellas”, afirmó.
El ministro mencionó proyectos viales, obras de infraestructura urbana y equipamiento para seguridad como parte de las inversiones en marcha. Según sostuvo, esta estrategia permite amortiguar el impacto de la desaceleración económica sobre el empleo. “Si Santa Fe ha tenido una menor caída del empleo que otras regiones del país, tiene mucho que ver con la decisión de sostener la inversión pública”, señaló.
Al mismo tiempo, el funcionario indicó que el gobierno provincial busca compatibilizar esa política con la recomposición salarial de los trabajadores estatales y el sostenimiento de los servicios públicos. En ese marco, mencionó el aumento de la demanda en el sistema de salud pública provincial, al que cada vez recurren más personas con cobertura de obras sociales o prepagas ante dificultades de acceso en el sector privado.


