En la antesala de la primera noche del Festival Nacional de Folklore de Cosquín, los gobernadores de Santa Fe y Córdoba, Maximiliano Pullaro y Martín Llaryora, compartieron una actividad institucional cargada de contenido político, cultural y simbólico, en el marco de la presentación de la delegación santafesina que rinde homenaje a los 240 años del nacimiento del brigadier Estanislao López.
Durante el acto, Pullaro destacó el rol del interior productivo y planteó una reivindicación del federalismo desde una mirada económica y laboral. “Santa Fe y Córdoba son provincias equilibradas, que cuidan los recursos, y son provincias que traccionan y empujan a la Argentina”, afirmó. En esa línea, subrayó que ambas jurisdicciones apuestan al trabajo y la producción como ejes de desarrollo: “Somos provincias que no esperan planes, lo que piden es trabajo”.
La participación santafesina en Cosquín combinó el homenaje histórico con un mensaje de actualidad. “Venimos a mostrar los valores, las ideas y la concepción profunda del federalismo que representó Estanislao López, fundador de la provincia de Santa Fe”, señaló el gobernador, al tiempo que remarcó el valor simbólico de la cultura como expresión de identidad y proyecto colectivo. “Lo que traemos hoy es un mensaje que se expresa a través del arte, la música y la danza de un pueblo que quiere trabajar y progresar”, agregó.
Por su parte, Llaryora puso el foco en el impacto social y económico de los festivales populares y en el rol del Estado como generador de empleo. “La defensa de la cultura y de nuestros festivales genera muchísimo trabajo. Gobernar también es crear empleo”, sostuvo. Además, destacó las obras de infraestructura vial realizadas en Córdoba y su impacto en la seguridad y la conectividad hacia los principales eventos culturales de la provincia.
En paralelo a la agenda cultural, ambos mandatarios mantuvieron un encuentro político en el que fijaron posición frente al proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei. Si bien coincidieron en la necesidad de modernizar las leyes laborales y reducir los costos judiciales —especialmente para las pymes—, advirtieron que no acompañarán iniciativas que impliquen recortes de derechos o afecten los recursos de las provincias.
Uno de los principales puntos de preocupación es la reducción del impuesto a las ganancias para empresas incluida en la propuesta oficial. De acuerdo con estimaciones técnicas, la medida podría implicar una pérdida superior a los $3,1 billones de la masa coparticipable, con impacto directo en los presupuestos provinciales. “Hay que bajar impuestos, pero no solo los coparticipables”, señalaron, y sugirieron revisar tributos nacionales como las retenciones o el impuesto al cheque.
El encuentro también funcionó como una señal política en defensa del modelo productivo del interior y de los festivales populares como motores de empleo y desarrollo, en una postura que marca diferencias con la mirada fiscalista del gobierno nacional. En ese marco, se recordó que ni Pullaro ni Llaryora forman parte de la mesa de gobernadores con la que viene manteniendo reuniones el ministro del Interior, Diego Santilli.
