El Ministerio Público de la Acusación difundió las pruebas en forma de video que muestra cómo celebraban los sindicados autores de una balacera a una escuela ante el anuncio televisivo de la suspensión de clases. Parte de la prueba que se presentó en la audiencia contra los imputados por tiroteos contra establecimientos educativos y comisarías.
Todo se dio en el marco de la audiencia desarrollada este miércoles en el Centro de Justicia Penal y que tiene como principal acusado por mandar a Francisco Riquelme y a su clan, que buscaba un trato diferencial en prisión para su líder a través de la intimidación pública.
En esa línea, los fiscales acusadores pusieron a disposición de los medios el material exhibido en la imputativa contra Riquelme, Alexis A., Eric E. y Kevin S. por hechos de abuso de armas contra establecimientos educativos, comisarías y al Servicio Penitenciario de Rosario.
«En relación a hechos ocurridos en escuelas José Marmol y Rosa Ziperovich, se encontró entre los registros fílmicos del teléfono celular secuestrado al identificado como Eric E., fecha lunes 10 de abril de 2023, una filmación de un televisor antiguo, tipo tubo, en el que durante 02:39 minutos, se oye a conductora de noticiero local informando sobre las balaceras a las escuelas José Marmol y Rosa Ziperovich, ocurridas dos días antes», inició la acusación.
Se describió lo que se ve en imágenes: «Cuando la periodista manifiesta ‘la escuela no cuenta con cámaras de video vigilancia, ¿no?’ y un masculino (que podría ser quien filma el televisor u otro que se encuentra allí) festeja ello diciendo ‘vamos’. Posteriormente se informa que las clases fueron suspendidas y este masculino ríe socarronamente», ahondaron.
Según los fiscales Valeria Haurigot y Franco Carbone, todos los ataques a tiros ocurrieron entre abril y mayo, y estuvieron enmarcados en dos motivos: algunos para mandarle mensajes a través de carteles a Los Monos, y otros para que el Servicio Penitenciario aflojara las requisas y permitiera pasar algunos elementos al lugar donde estaba detenido. Se cree que filmaban los ataques y su posterior repercusión en medios para «cobrar el trabajo».
