Una beba de tres meses fue internada este fin de semana en el Hospital de Niños Zona Norte luego de que se le detectaran síntomas de intoxicación. Los estudios realizados poco después determinaron que en su cuerpo había restos de cocaína. La situación sigue encendiendo las alarmas en los sectores vinculados a la salud y la asistencia social.
Es más, a mediados de marzo de este año, once bebés, cinco de ellos en Rosario, debieron ser separados de sus madres en la provincia para preservar su integridad física. En más de la mitad de los casos en la sangre de los pequeños se encontró cocaína, lo que dio la pauta de que las mamás “consumían estupefacientes mientras amamantaban”, señalaron desde la investigación.
- En el último caso que aconteció el fin de semana pasado, la beba fue admitida al centro de salud el sábado, pero el hecho trascendió en las primeras horas de este lunes.
De acuerdo a lo que detallaron fuentes del área sanitaria, se trata de una niña que vive en un contexto de vulnerabilidad y cuya madre arrastra una historia de consumo de droga. Una hipótesis es que la beba pudo recibir la sustancia al ser amamantada por la mamá.
La situación fue notificada a los funcionarios de la Dirección de Niñez y también fue expuesta ante la fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos, Mariana Prunotto, quien ordenó una serie de estudios y exámenes para evaluar si hay existen lesiones o algo que determine si se cometió algún delito penal.
