Un taller textil ubicado en Iriondo al 2600, en la zona sudoeste de la ciudad, fue clausurado tras un operativo coordinado entre la Secretaría de Control municipal, el Ministerio de Trabajo de la provincia y la Dirección Nacional de Migraciones. El local funcionaba sin la habilitación correspondiente y en condiciones deficientes de higiene, seguridad y estructura.
Al momento de la inspección, el personal de la Dirección General de Inspección Municipal constató que el establecimiento carecía de la autorización legal necesaria para operar. Además, se detectaron irregularidades graves en las condiciones de higiene y seguridad del lugar, lo que motivó la clausura inmediata y la remisión del caso al Tribunal de Faltas.
El secretario de Control municipal, Diego Herrera, subrayó la importancia del cumplimiento de las normativas: “La habilitación garantiza controles municipales de bomberos, estructura y seguridad. No permitiremos que talleres funcionen en condiciones que ponen en riesgo a las personas”.
En paralelo, las autoridades provinciales de Trabajo y Migraciones revisaron la situación laboral del personal. Se identificaron dos trabajadores —uno boliviano y otro peruano— que no estaban registrados formalmente, situación que también será investigada.


