La primera foto del policía Gabriel Sanabria en una sala común del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), adonde permanece internado desde el pasado 27 de mayo, cuando fue herido de múltiples balazos al intentar identificar a los ocupantes de un automóvil en barrio Saladillo, se viralizó en las redes sociales.
La imagen del suboficial Sanabria trascendió este jueves y se lo ve sonriente junto a uno de sus hermanos en la sala del Heca donde afronta su recuperación. Atrás quedaron los momentos de angustia e incertidumbre cuando el 27 de mayo ingresó de urgencia al Heca y fue intervenido en dos oportunidades como consecuencia de las graves heridas recibidas. Hoy, espera ser dado de alta con mucha ansiedad para volver a empezar.
El ataque donde resultó herido Sanabria se produjo ese viernes de fin de mayo, pasadas las 2.30, en la zona de Arijón al 400, cuando el joven policía, de 26 años y oriundo de la localidad santafesina de San Javier, intentó identificar a los al menos cuatro ocupantes de un Peugeot 206 que se comprobó tenía pedido de captura.
Desde el interior del vehículo respondieron a su requisitoria con un feroz tiroteo. Las primeras informaciones dieron cuenta de que el efectivo recibió al menos diez disparos. Desde entonces estuvo en terapia intensiva y hace apenas unos días fue pasado a una sala común.
El programa Telenoche difundió un audio en el que se oye la voz de Sanabria agradeciendo por la banca que recibió tras el ataque del que fue víctima: “Gracias por el apoyo que me están dando. Si ustedes pasan los voy a estar mirando por la ventana para saludarlos, muchísimas gracias”.
La fotografía de Gabriel Sanabria junto a su hermano se produce apenas horas después de la detención en una vivienda de Gallo al 1600 del presunto autor material del ataque. El individuo, identificado como Sebastián C., de 23 años, fue arrestado en un operativo ordenado por la fiscal de Homicidios Gisela Paolicelli en barrio La Cerámica.
Por el momento, Sanabria está completando su recuperación luego de la notable recuperación que mantuvo en vilo no solo a su familia sino a gran parte de la comunidad rosarina. De hecho, en los últimos días se realizó un abrazo simbólico al Heca y al personal de salud a modo de agradecimiento por lo que consideraron “una milagrosa recuperación”.
