El buque African Magnolia, procedente de Nigeria, permanece retenido en el puerto de General Lagos tras el fallecimiento de un marinero filipino durante la travesía. Según informó el capitán de la embarcación, la víctima, de 47 años, sufrió un intenso dolor en el pecho antes de morir, sin presentar síntomas de enfermedades infectocontagiosas.
La autopsia preliminar confirmó un infarto masivo por obstrucción de la arteria coronaria descendente, alejando la posibilidad de enfermedades como el ébola. A pesar de ello, la Justicia Federal activó el protocolo de prevención correspondiente, dado que el buque transitó por puertos africanos antes de su llegada.
El incidente ocurrió el pasado 25 de diciembre, cuando el marinero manifestó dolor en el pecho y dificultad para respirar. Según el reporte oficial, fue asistido por el segundo oficial y trasladado al hospital de a bordo, donde se administró oxígeno. A pesar de los intentos de reanimación, falleció poco después.
Operativo sanitario y medidas preventivas. Desde Sanidad de Fronteras se dispuso que el barco permaneciera en rada, separado de la costa. Inspectores sanitarios y personal forense abordaron la nave con equipos de protección, verificaron el deceso y trasladaron el cuerpo para la autopsia. Mientras tanto, se realizaron controles diarios a la tripulación, con reportes enviados a las autoridades sanitarias.
Con la confirmación de que el fallecimiento fue causado por un infarto y la ausencia de enfermedades infecciosas, el African Magnolia y su tripulación quedarían liberados en las próximas horas para continuar su ruta hacia la República del Congo.
