El Gobierno de Santa Fe y el Ministerio Público de la Acusación (MPA) anunciaron la puesta en marcha de un sistema unificado, trazable y estandarizado de comunicación entre policías y fiscales, orientado a ordenar la gestión de casos en flagrancia y reducir la discrecionalidad operativa en intervenciones urgentes. La nueva modalidad entrará en vigencia el 1 de diciembre, a través de una línea 0800 MPA de uso exclusivo para las fuerzas policiales.
La medida integra en un único dispositivo al Sistema de Consultas Centralizadas de Flagrancia y Turnos del MPA, la Mesa de Enlace PDI–911 y todas las fuerzas dependientes del Ministerio de Justicia y Seguridad. El objetivo es garantizar trazabilidad obligatoria, un registro digital completo de cada intervención y una reducción significativa de la latencia decisional en situaciones que requieren actuación inmediata.
El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, calificó la implementación como “un quiebre operativo”, al reemplazar el contacto informal entre un policía y un fiscal por un canal institucional con reglas claras. “Hoy la relación es entre dos humanos: un policía en calle y un fiscal al que se llama por celular. Eso da lugar a malentendidos y a un esquema difícil de ordenar. Vamos a pasar a un sistema donde se contactan dos instituciones, dos sistemas”, señaló. Además, confirmó que el dispositivo “se pondrá en funcionamiento el primero de diciembre, a las cero horas”.
Cococcioni explicó que el nuevo esquema incluye acciones protocolizadas que podrán ejecutarse sin autorización directa del fiscal. “Firmamos el primer protocolo que establece cómo actuar en flagrancia. El policía ya no deberá esperar la indicación del fiscal para iniciar medidas urgentes”, indicó. También precisó que todos los actores involucrados —fiscales, operadores del MPA, PDI, personal policial y operadores del sistema— participaron en instancias de capacitación para evitar fallas durante la transición.
Cómo funcionará el nuevo sistema
El canal 0800 MPA será la vía unificada para todas las consultas iniciales de las fuerzas policiales. Operadores especializados recibirán cada comunicación, clasificarán el tipo de intervención y derivarán al fiscal únicamente cuando el caso lo requiera. Las consultas menores o no penales serán resueltas mediante respuestas estandarizadas previstas en el Código Procesal Penal.
La fiscal General, María Cecilia Vranicich, destacó que la centralización reducirá la saturación operativa: “Todas las consultas de turnos, en flagrancia o especiales, van a ser canalizadas a través del 0800 MPA. Al fiscal le llegará sólo la consulta imprescindible”. Aclaró también que se trata de una línea exclusiva para fuerzas policiales, no para la ciudadanía.
Cada llamada quedará registrada, grabada y asentada digitalmente en el sistema del MPA, lo que permitirá reconstruir la secuencia de decisiones, los tiempos de respuesta y la conducta de cada actor involucrado. “Este esquema garantiza transparencia y rendición de cuentas tanto del policía que consulta como del fiscal que responde”, afirmó Vranicich.
El nuevo circuito apunta a consolidar un control verificable, reducir la discrecionalidad en el primer contacto operativo y fortalecer la evidencia disponible para supervisión institucional y revisión judicial posterior.

