Un joven de 26 años murió este lunes en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) tras una semana internado por un ataque a tiros perpetrado el 10 de noviembre en la zona sudoeste de Rosario. El hecho es investigado por la Fiscalía como parte de los episodios de violencia que se registran en la ciudad.
El ataque tuvo lugar en Garzón al 3400, alrededor de las 21.50 de aquel día, cuando al menos dos personas interceptaron a la víctima y le dispararon. Los agresores escaparon y el joven fue encontrado herido en la vía pública. Alertados por vecinos, agentes policiales llegaron al lugar, y la víctima fue trasladada al Heca con heridas en el abdomen y la región lumbar derecha. Pese a los esfuerzos médicos, falleció una semana después. Fue identificado como Kevin Pereyra.
El fiscal Alejandro Ferlazzo, de la Unidad de Homicidios Dolosos, dispuso el relevamiento de la escena, la toma de testimonios y el análisis de cuatro vainas servidas calibre 9 milímetros encontradas en el lugar. Según el Ministerio Público de la Acusación (MPA), las tareas investigativas continúan bajo reserva para avanzar en la identificación de los agresores.
