Damián Reifenstuel y Ariel Cabrera cambiaron de rutina después de haber participado del ataque de un cascotazo a la simpatizante de Central Ivana Garcilazo, asesinada el sábado 30 de septiembre tras el clásico, disputado en el Gigante de Arroyito. Ambos trabajaban en la docencia y según la investigación del fiscal Gastón Ávila, son dos de los tres sospechosos del demencial ataque. Este martes los buscaron en allanamientos realizados en Pérez e Ibarlucea, pero no los encontraron. Por ese motivo, se emitió una orden de captura y un pedido de colaboración a la población para dar con ellos.
- El fiscal aclaró que la figura penal es la de «homicidio agravado» (que podría elevar la pena a cadena perpetua, en el caso de homicidio simple es de 8 a 25 años) y explicó que dieron a conocer sus nombres (Damián Reinfenstuel y Ariel Cabrera) y fotografías para lograr su detención. Es que ambos sospechosos desaparecieron de sus habituales lugares de trabajo y residencia.
Los dos buscados por el homicidio no integran la barra brava de Newell’s. Reifenstuel tiene domicilio en Pérez se desempeñaba como profesor de química en dos establecimientos educativos y desde el crimen no volvió a aparecer en sus lugares de trabajo. Primero pidió licencia médica y después renunció “por motivos personales”, de acuerdo a los detalles dados a conocer por el fiscal Ávila este miércoles.
El caso de Ariel Cabrera fue algo distinto. Es profesor de educación física, trabajó en la escuelita de Newell’s y hasta el momento del homicidio de Garcilazo era el preparador físico de Social Lux, donde además hacía tareas con las categorías inferiores.
“No tenemos ningún elemento que los vincule a la barra, tampoco a una peña. Sí son socios de Newell’s, amigos que se juntaron a ver el partido en una casa. Me sorprende, son personas que se dedican a la docencia, con jóvenes y menores de edad. Uno de los pilares y bases de la sociedad está en la educación. Es llamativo”, concluyó Ávila.
Los dos sospechosos, después de haber matado a Garcilazo, mantuvieron una comunicación telefónica y se encontraron en Pérez, se presume que en el domicilio de Reifenstuel, de acuerdo a las medidas investigativas llevadas adelante.
Además de ellos dos, un tercer hombre habría participado de la acción de arrojar piedras desde una esquina a quienes pasaban. “Hay testigos coincidentes de que las tres personas que estaban en esa esquina arrojaron piedras. No está claro cuál impactó en el cráneo de Ivana”, precisó y agregó que hay más cámaras de seguridad que los comprometen.
Fuentes: Fiscalía, Rosario3.com y RosarioPlus.
