Gastón Dlugovitzky, de 28 años, fue protagonista de uno de los siniestros viales más graves ocurridos en Rosario en la última década. El 6 de marzo de 2019, conducía a 126 kilómetros por hora por San Martín al 4200 cuando embistió el auto de Fabián Cragnolino, quien murió en el acto. Por ese hecho, en octubre de 2020 fue condenado a ocho años de prisión efectiva.
Este jueves, en una nueva audiencia, la jueza de Ejecución Penal Luciana Prunotto resolvió extender en seis meses su condena, que ahora vencerá en septiembre de 2027. La medida se tomó luego de que se constatara que Dlugovitzky incumplió con una obligación clave impuesta para sostener su libertad condicional: debía iniciar un curso de educación vial, pero no asistió a las entrevistas previas y el 23 de agosto se presentó dos horas tarde, lo que le impidió ingresar.
La fiscal Gabriela Bassagaisteguy había solicitado que se revocara el beneficio y que el condenado regresara de inmediato a prisión, argumentando que su actitud reflejaba una falta de compromiso con las condiciones establecidas. Sin embargo, la jueza desestimó ese pedido y optó por prorrogar la pena. Tanto la Fiscalía como la defensa adelantaron que apelarán la resolución.
Dlugovitzky estuvo detenido desde su condena hasta marzo de 2024, cuando obtuvo la libertad condicional tras cumplir parte de la sentencia. Antes, ya había accedido a salidas transitorias. Para la familia de la víctima, la decisión judicial representa un nuevo capítulo en una causa marcada por la violencia de la conducta del automovilista y las consecuencias irreversibles de aquel choque fatal en la zona sur de la ciudad.
